Los días para la pedagodía ya han pasado y las fuerzas de seguridad ya se han puesto serias para que los ciudadados cumplan con el confinamiento. El ejército se desplegó en Alcañiz y Caspe para reforzar los controles y evitar los desplazamientos no permitidos durante el fin de semana a las segundas residencias de los pueblos y a los masicos.
42 personas fueron detenidas en Aragón durante el fin de semana por incumplir el estado de alarma y tan solo el domingo se pusieron más de 2.000 sanciones y hubo 13 detenciones por parte de Guardia Civil y Policías Locales.
Destacan especialmente los números de la provincia de Teruel del sábado. Tan solo la Benemérita emitió 65 denuncias-ninguna detención, un número importante y no muy lejana de provincias con un número muy superior de habitantes como Zaragoza (96) o Madrid (101). De hecho, en Barcelona se quedaron en 20, menos de una tercera parte. De las 52 provincias españolas más las ciudades de Ceuta y Melilla, Teruel se situó en el número 18 de demarcaciones con más actas por saltarse el estado de alarma.
Las policías locales también han levantado actas en los últimos días. La de Alcañiz más de una docena durante el sábado y el domingo, todas con «efecto reiteración» (no ofrece datos de todo este periodo). Es decir, personas a las que los agentes las vieron en más de una ocasión por la calle cada vez con una «excusa» distinta. No obstante, las autoridades realizan un balance positivo de la concienciación de los ciudadanos y destacan también la colaboración vecinal y la «abrumadora concienciación» para denunciar comportamientos fuera de la ley. Por ejemplo, unos vecinos dieron la voz de alarma cuando vieron a unos niños a los que sus padres les habían permitido jugar en las zonas comunes.

Por su parte, la Policía Local de Caspe ya ha puesto 19 denuncias a vecinos de la localidad desde que comenzó el estado de alarma en el país. Las nueve últimas han sido interpuestas durante este último fin de semana. Todas ellas han tenido el mismo motivo: vecinos que se encontraban en la vía pública sin motivo aparente. «No se dan cuenta del peligro que suponen para los demás», explica el jefe de policía de Caspe, Cristian Villacampa. Explica que son personas a las que se les avisó previamente, hasta en dos ocasiones, y tras comprobar que no cumplían la normativa establecida, tuvieron que penalizarles.
Durante el fin de semana, el operativo desplegado de efectivos tanto de Policía Local como de Guardia Civil y militares, se encargaron de controlar las principales vías de entrada y salida de la Ciudad del Compromiso. El objetivo era comprobar si los vecinos realizaban traslados a sus segundas residencias, como torres y mases, algo muy habitual durante los fines de semana y que estaba totalmente prohibido. «Vemos que los ciudadanos cada vez son más conscientes de la situación que vivimos y respetan las normas, aunque sí que ha habido alguna persona que ha intentado viajar por causas no justificadas», añade Villacampa.







