Con un despiste encima tremendo hicieron su entrada un nutrido grupo de turistas que llegaron en un remolque reconvertido en autobús a la plaza de toros de Valderrobres dentro de la charlotada en plenas fiestas. No se perdieron detalle, porque allí les esperaba mucha gente en las gradas del coso, eso sí, en las del tendido sombra. Había que tener aguante para poner las posaderas en el tendido sol con la que estaba cayendo a las seis de la tarde este domingo en la capital del Matarraña. Los turistas habían llegado con el aforo completo colgado de su autobús a La Toscana Española y recorrieron la vuelta al ruedo con sus maletas de ruedas en la mano. No fueron los únicos turistas, pero otros llegaron en avión y no muy fiable, teniendo en cuenta que el nombre de la compañía era AveríaLine.
Los turistas, aunque poco discretos con sus camisas estampadas, se mimetizaron entre el resto de grupos, aunque los Minions sí que se dejaron ver. Los había de todos los tamaños y eran todos muy movidos como bien corresponde a estos seres amarillos que ya forman parte del imaginario de todo el mundo. No obstante, la protagonista indiscutible fue el agua, algo que casi todas las cuadrillas llevaban encima en pistolas de piscina o en el remolque y no dudaron en compartirla con el público que pedía más y gritaba cuando la recibía. Los glóbulos del Cuerpo Humano llevaban su agua, también los hinchas del Valderrobres C.F. y varias carrozas en las que el agua forma parte del disfraz como los socorristas o aquellos que venían directamente de la playa. Estuvo Blancanieves y unos cuantos parapentes además de la tuna. Las reinas y damas fueron las que encabezaron en una carroza de película con un Oscar presidiendo. Por delante queda la recta final de unas fiestas que empezaron el jueves con el chupinazo.




























