Entre la multitud de actos que han sido organizados en la Semana Cultural de Tronchón, destaca el que tendrá lugar a las cinco y media de esta tarde, cuando se entierre una cápsula del tiempo en la que se han metido fotografías, dibujos, varias pertenencias de vecinos y hasta un ejemplar del periódico La COMARCA.
Todo ello para que dentro de 50 y 100 años, cuando se abra la cápsula, los nuevos vecinos vean de primera mano cómo era el pueblo y su día a día. «La idea de enterrar una cápsula del tiempo surgió hace un tiempo, cuando empezamos a pensar en la organización de las actividades de la Semana Cultural. Nos pareció algo llamativo para el pueblo y que seguro que emociona cuando pasen unos años y lo abran nuestros descendientes», aseguró el alcalde, Roberto Rabaza, que también lidera la Asociación Cultural.
La cápsula será enterrada a las puertas del pabellón multifuncional municipal que, precisamente, también va a ser inaugurado oficialmente esta tarde. Sin embargo, lo más llamativo del espacio no es su inauguración, sino el nombre que se ha elegido para el mismo: Los últimos de Filipinas, en honor a Marcos Mateo Conesa, un tronchonero que estuvo en el conocido como sitio de Baler, un asedio al que fue sometido un destacamento español por parte de los insurrectos filipinos en la iglesia del pueblo de Baler, en la isla filipina de Luzón, entre los años 1888 y 1889. «Nos pareció original llamar así al pabellón, más incluso cuando un vecino de Tronchón estuvo en el sitio de Baler. Cuando se nos ocurrió, lo tuvimos claro», dijo Rabaza, que reconoció que, ahora mismo, en el pueblo no queda ningún descendiente del tronchonero y que, hace años, la viuda de uno de sus hijos rechazó hacer cualquier tipo de acto de reconocimiento.
El pabellón, que pudo levantarse y adecuarse gracias a fondos municipales y a la llegada de diferentes líneas de financiación, es uno de los mayores atractivos del municipio puesto que, tal y como reconoció el primer edil, prácticamente a diario se realizan actividades deportivas. «Es un espacio muy necesario para los más pequeños y los jóvenes del pueblo, sobre todo, ahora en verano, cuando llega gente de fuera. Queríamos darle un mayor atractivo y estoy seguro que con la inauguración y la cápsula lo conseguiremos», dijo riendo.







