Todo el mundo recuerda qué estaba haciendo el 10 de mayo de 1995. Los zaragocistas, desde luego, pero los no zaragocistas en buena medida también. Esa noche el equipo se coronó rey de Europa y lo hizo de la forma más épica y grande, en el Parque de los Príncipes de París y con golazo que ha quedado para la historia del fútbol mundial en los últimos coletazos antes de ir a tanda de penaltis. El 10 de mayo es fecha redonda y a celebrar, pero este año la estampa es bien diferente con el club a un paso de abandonar el fútbol profesional.
El único valor seguro que tiene el Real Zaragoza es su gente, su afición, que sigue aguantando carros y carretas y que solo pide que se acabe ya esta insoportable temporada. Hay una frase ya popular que dice: "Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite". Por eso la afición sigue del lado de los suyos. Por eso y porque ser del Real Zaragoza no es una elección, se es y punto. "A las duras y a las maduras", que dice otra frase.

Este fin de semana hubo una muestra de esto con el VII Encuentro de Peñas Zaragocistas de Teruel, una cita que acogió Urrea de Gaén. La peña se formó hace solo seis años y, si ya tiene mérito fundarla en pandemia y en un tiempo ya no bueno en el equipo, más lo tiene mantenerse y además preparar una jornada de convivencia con el panorama que hay. De hecho, la aportación del equipo desde Valladolid fue perder otra vez -y ya desde el minuto 3- y quedarse a una jornada de certificar su descenso a Primera RFEF.

En Urrea ya habían solicitado acoger este encuentro y, aunque pensaron en cancelar, decidieron seguir. "Lo solicitamos con toda la ilusión el año pasado y en cuanto nos confirmaron nos pusimos a organizar. Hace ya un par de meses pensamos en abandonar la idea, pero oye, decidimos tirar para adelante y pasar un buen día entre quienes nos quisieran acompañar", dijo el presidente de la Peña Zaragocista Urrea de Gaén, José Antonio Sanz. Reconoce que seguro que hubiera habido más respuesta si el equipo estuviera en mejores condiciones en la tabla, "porque ya se genera mucha más ilusión".

Con todo, acudieron una decena de peñas de la provincia, especialmente la del entorno de localidades bajoaragonesas, y también se sumaron vecinos al ambiente de la mañana. Estuvo Zarpa, la mascota del club, que no dudó en tomarse todas las fotografías que le pidieron tanto niños como mayores. El exjugador Moisés García compartió anécdotas de sus años en activo y también hubo visita a lugares de interés como el Museo de Juguetes y ya la expedición marchó al pabellón. Comieron unos 140 comensales, se repartieron los detalles conmemorativos y se vio el partido de la jornada de Liga. Todo esto, tras un animado tardeo. Animado y necesario para pasar el trago del partido.

Sanz: "Defendemos el zaragocismo, no la posición en la clasificación"
"Hoy no defendemos la posición del Zaragoza en la tabla, ni cómo está el club. Defendemos el zaragocismo porque sabemos que somos de un equipo y, estemos en segunda división, en primera o en primera rfef, vamos a seguir apoyando al Real Zaragoza", apuntó Sanz. "Si definitivamente bajamos de categoría, el año que viene la Peña Zaragocista de Urrea seguiría existiendo, seguiremos viendo los partidos de la manera que se pueda, en la cadena que lo den, si lo dan, y seguiremos apoyando al club", concluyó. Aunque comenzaron como peña en 2020, hasta 2023 no pudieron hacer una inauguración con público y acudieron hasta Andoni Cedrún y Xavi Aguado.
El espíritu se mantiene intacto. Cuentan con una sede en un local propio cedido por el ayuntamiento. Son siete personas al frente y la razón de seguir es que cada domingo, por muy mal que vaya el equipo, se juntan una quincena de personas y otros días, son 30. "En una localidad de 450 habitantes creemos que no está mal, porque, aparte de los asistentes a los partidos a la sede, pagando cuota como socio somos unas 140 personas", valoró.
La peña hizo un guiño a modo de homenaje al pasado del pueblo con el fútbol, ya que hubo equipo durante décadas tal y como quedó constancia en la exposición de fotografías. Muchos se vieron en las imágenes, reconocieron a otros o intentaban entre varios. Han pasado años pero la querencia por el balompié sigue intacta como lo siguen las amistades forjadas en los terrenos de juego de tierra.
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