Impulsar la industria textil de la mano de los pequeños artesanos, utilizar las propiedades de la lana en la agricultura y ganadería para una mejor absorción y retención del agua en el suelo, potenciar nuevos materiales aislantes para la construcción, además de bio plásticos en la automoción o dar un mayor uso de la queratina, propiedad de la lana, en la cosmética y farmacia son algunas de las conclusiones que se han puesto sobre la mesa en la primera edición de la Feria de la Lana de Arens de Lledó.
El encuentro, que se enmarca en el proyecto Red AgriFoodTe impulsado por el Centro de Innovación en Bioeconomía Rural de Teruel (CITA), ha reunido a más de 30 investigadores y ganaderos de múltiples perfiles en la localidad del Matarraña y se han desarrollo charlas, además de talleres durante el viernes y sábado. "No existe solo una alternativa para revalorizar la lana, pero gracias a la cita hemos conseguido que toda la cadena valor desde el productor, el transformador y hasta el consumidor se hayan juntado aquí y realizado un trabajo colaborativo", explicó Blanca Abril, técnico del CITA Teruel.
En cuanto a la situación de la industria textil, desde el CITA, explican que el mercado de la lana ha bajado por "los costes y mucha industria pequeña en el territorio tienen una problemática grande porque necesitan lavar la lana y no tienen alternativas, ya que en la actualidad es obligatorio que esté lavada para que pueda ser utilizada". En este sentido, en toda España solo existen "tres lavaderos" por lo que se quiere impulsar un estudio para "conocer cuál sería la diferencia de coste que tendría el pequeño artesano de llevar la lana a un lavadero ya existente, crear uno en la provincia de Teruel o impulsar los lavaderos que sean portátiles o en zonas localizadas". Por el momento, no se tiene contabilizado cuantos artesanos de la provincia de Teruel necesitarían de este servicio, pero es "una de las tareas pendientes" del proyecto Red AgriFoodTe. Con el mismo, se realizaría un estudio de donde están localizados los artesanos, los ganaderos y las plantas de transformación. "Queremos mapear todos los agentes que forman parte de la cadena de valor de la lana y no olvidarnos del pequeño artesano", recalcó Abril.
En lo que se refiere al sector de la agricultura y ganadería insisten en que "está muy ligado al uso de la lana". En este aspecto, lo que se propone es que se utilice en el suelo agrícola, ya que cuenta con unas propiedades que retienen el agua. "Ante la problemática de la sequía y de gasto de agua que existe en esta zona, la lana absorbe muy bien la humedad y con ello estamos haciendo un gran ahorro de agua. Además, cuando aparece la niebla se consigue que se absorba por la lana y después pueda ser trasmitida en el suelo". También puede "ser fertilizante y regular térmico", de hecho, "en la feria se han visto estudios científicos que demuestran que la lana puede regular la temperatura".
Otra de las alternativas que han surgido en la feria para revalorizar la lana ha sido potenciar su uso en la cosmética y la farmacia, ya una de las propiedades de sus propiedad es la queratina y está se suele utilizar en este ámbito. "Se ha hablado menos en la cita de Arens, pero es una muy buena medida y entre todos habría que explotarlo en este sector". A ello se une la puesta en marcha de materiales aislantes en el sector de la construcción, a través de la lana o de bioplásticos para la automoción. "La lana que no puede ser destinada para textil tiene que tener otros usos como estos", señaló Blanca Abril.
La feria "ha servido para crear una red de conocimiento" y han surgido muchas ideas. Desde el CITA "quieren seguir dinamizando para que las ideas pasen a acciones y que se resuelva la situación y mejore. El balance ha sido muy positivo y tenemos que seguir por este camino", concluyó. A las charlas del viernes y sábado se han unido también talleres durante la jornada del sábado en el pabellón, además de puestos de lana y una exposición fotográfica a cargo de José Barea, entre otros.















