Centenares de visitantes pasearon por la capital del Matarraña el sábado
Centenares de personas se están pasando este fin de semana por la capital del Matarraña para disfrutar de su Feria de Septiembre. Esta cita anual, en la que participan más de 200 puestos, se ha convertido en una ocasión ineludible para hacerse con casi cualquier producto y es una excusa perfecta para pasear por las calles valderrobrenses y disfrutar de su belleza.
Visitar la Feria de Septiembre es pasear por la localidad, ya que los puestos se han distribuido por varias calles como la avenida Hispanidad y las calles La Cruz, Arzobispo Fernández Heredia y las calles adyacentes. De esta manera, los visitantes tenían un largo trecho para encontrar todo lo que estuvieran buscando o adquirir algo inesperado. En los puestos, se podía comprar desde camisetas, pantalones, faldas y ropa interior hasta bisutería, quesos y embutidos, calzado, menaje y edredones y colchas para la cama.
Los comerciantes
José Luis Centelles, de Peñíscola, llegó a Valderrobres, como cada año, con las ganas puestas en este fin de semana. Su puesto de plantas y raíces, que no se suele ver en esta clase de actos, atrajo las miradas de los visitantes que no dudaban en acercarse a preguntar. «Tenemos ciclámenes, muy demandados en invierno; una gran variedad de plantas de interior y exterior y complementos, aunque también nos están preguntando mucho por los calçots y la alcachofa de Benicarló», explicó.
Los más pequeños tuvieron también su hueco en la Feria de Septiembre de Valderrobres. La organización preparó castillos hinchables, camas elásticas, parque de bolas y Wipeout.







