Jorge Díaz Borreguero se echó las manos a la cara y se dejó caer de rodillas al suelo. Entre aplausos y vítores se levantó y se abrazó, uno a uno, a sus seis compañeros. Su nombre había sonado como flamante ganador del Concurso de Corte de Jamón y, por lo tanto, se aseguraba una plaza en la final nacional. Los siete participantes pasaron más de dos horas de tensión y temple de nervios y todos ellos demostraron ser unos virtuosos del corte de jamón. Por eso, la victoria sabe todavía mejor.
Todos tuvieron su diploma y Díaz, además, un cortador personalizado que levantó y zarandeó en el aire y en la nube en la que seguramente seguirá subido aunque hayan pasado ya unas horas desde el domingo. Díaz ansiaba estar en Monroyo, pero no había podido hacerlo antes y este fin de semana por fin se presentó la ocasión de viajar desde A Coruña. «Tenía muchas desde hace mucho tiempo de venir, mejor resultado es imposible. No imaginaba que fuera a sonar mi nombre porque se te pasan muchas cosas por la cabeza y todos hacen un buen trabajo», valoró. Comenzó a cortar jamón en 2002, pero de un modo profesional desde 2017 coincidiendo con su traslado de su Madrid natal a Galicia. «En Santiago corto bastante jamón de esta zona y por eso tenía muchas ganas de venir porque conozco el producto y me encanta, así que, qué mejor sitio para meterme en la final que aquí», apuntó. La final será a comienzos de año, por lo que seguirá practicando.
Al detalle
Durante la mañana de domingo no solo el ganador estuvo exultante al conocer el veredicto, sino que el público creó un ambiente inmejorable y disfrutó de una instructiva sesión de corte de jamón. La finca La Noguera se vistió de gala y a nadie le faltó de nada, hubo bebidas, comida y platos de jamón cortados por profesionales en el momento. «Estamos contentísimos porque la acogida, una vez más, ha sido genial, y el nivel es estupendo», dijo el alcalde, Miguel Gascón, que recordó que el campeón de Monroyo en 2024 luego se proclamó campeón de España en la final de este año. Monroyo acoge esta prueba clasificatoria junto a otras 8 poblaciones como son Azuaga, Barcarrota, Fuentes de León y Salva León en Badajoz; Algemesí en Valencia; Ronda, en Málaga; Serón en Almería, y Villanueva de Córdoba. «Somos pequeños pero tenemos mucha ilusión y siempre intentamos trabajar bien el jamón y apoyar el producto de la tierra», apuntó.
Quien no cabía en sí era César Lombarte, propietario de La Noguera y concejal de Monroyo, y quien promueve esta iniciativa con el apoyo municipal. «Después del esfuerzo y de los nervios… Estoy tan feliz de que haya salido todo tan bien…», dijo con la voz quebrada. «Me estoy emocionando», reconocía. Lombarte tomó el testigo en la organización a Fernando Guarc, a quien se refirió como «alma máter» del concurso. «Hace nueve años inició todo esto con un concurso doméstico y hace tres organizó el nacional; me pidió hacerlo en La Noguera y fue un éxito brutal. Al siguiente año me lo pasó, yo acepté y cuento con el respaldo y apoyo total del ayuntamiento», recordó. Guarc ejerció de maestro de ceremonias y micrófono en mano fue explicando cada movimiento y las reglas del juego, que no son pocas.
Primero tuvieron que cortar a ojo tres platos de 100 gramos cada uno y recibieron más penalización cuanto más se alejaban del peso. Se valoraron los emplatados y la creatividad a la hora de armar platos con los cortes de la zona de la maza, babilla y punta, además de otro creativo libre. Se tuvo en cuenta la limpieza del espacio de trabajo, y también la cantidad de descartes que habían generado cada uno. Todo lo tuvieron que hacer en dos horas y rodeados de público que no les quitó ojo de encima y que disfrutó de este arte y del jamón con el olfato, la vista y también el gusto. La jornada contó con una tarde de morra, el popular juego que terminó de despertar todos los sentidos, especialmente el oído para quienes presenciaron las competiciones en el ya esperado Encuentro Jamorrero.









