Alcañiz celebró ayer el Día del Voluntariado de una manera muy especial, organizando una amena jornada dirigida al público infantil. A través de dos cuentacuentos solidarios («La cebra Camila» y «El cazo de Lorenzo»), los más pequeños aprendieron algunos de los valores más importantes que debe tener todo voluntario, y también todo ser humano, como son la solidaridad y el respeto a los demás. La actividad, que se celebró en el Liceo de Alcañiz, congregó a más de una veintena de niños que escucharon atentamente las historias y que después disfrutaron adornando el denominado «árbol del voluntariado».
Bajo el lema Hoy más que nunca, eres una pieza importante, la Coordinadora Aragonesa de Voluntariado buscaba reivindicar la figura de aquellas personas que comparten su tiempo a favor de diferentes causas y ayudando a los demás. «La persona que decide hacer voluntariado es porque le apetece hacerlo y porque, además, quiere ayudar a los demás. Se combina, en cierto modo, el beneficio personal que te puede dar esa experiencia y ese valor de ayudar a los demás, esa satisfacción de saber que estás haciendo algo bueno por alguien», explicó María Martínez, responsable territorial de la Coordinadora Aragonesa de Voluntariado, una entidad que aglutina a 81 organizaciones que trabajan con voluntariado en la Comunidad y que cuenta con más de 10.000 voluntarios, que a su vez atienden a más de 130.000 personas.
Cabe recordar que el Día Internacional del Voluntariado se conmemora el día 5 de diciembre pero debido a que la semana pasada estaba marcada por la festividad de la Constitución y la Inmaculada, se decidió aplazar la celebración hasta el día de ayer. La actividad, además, contó con la colaboración de asociaciones como Cruz Roja, Atadi, la Asociación Española Contra el Cáncer, Cáritas, AFEDABA Los Calatravos, Asociación Prosalud Mental Bajo Aragón, Grupo Scout Santa María de Scouts Bajo Aragón y el Ayuntamiento de Alcañiz.







