La Kamoto Rider de Calanda contó el pasado fin de semana con la participación de 149 motoristas, entre los que se incluyen 135 motoristas y 14 acompañantes. En esta primera edición llegaron a inscribirse más de 160 personas de diferentes lugares de España como Fuerteventura, Granada, Alicante, Guipúzcoa, Vizcaya, Logroño, Albacete, Palma de Mallorca, Gerona, Barcelona, Madrid, Castellón, Valencia, o Zaragoza.
Este evento no competitivo, organizado por Moto Club Kamoto de Calanda, se llevó a cabo en dos itinerarios diferentes, la ruta KR600 y la KR400, entre los 400 y los 600 kilómetros de carreteras del Bajo Aragón, Maestrazgo y Andorra Sierra de Arcos, así como de carreteras de provincias limítrofes como Castellón y Tarragona. Estas rutas son completamente on road, sobre asfalto, y diseñadas para motocicletas con más de 125 centímetros cúbicos de cilindrada. Además, Kamoto Rider cuenta con el atractivo de que atraviesa la Silent Route, una carretera caracterizada por sus paisajes sobrecogedores y curvas desafiantes.
«El evento ha tenido un importante impacto económico, no solo en el Bajo Aragón sino en otras comarcas limítrofes», afirmó Joaquín Palomo, concejal de Agricultura y Deporte de Calanda. Joaquín aseguró también que el evento se celebrará el año que viene debido a la buena acogida que ha tenido esta primera edición y que se elegirá una fecha teniendo en cuenta que no coincida con otros eventos de motociclismo. «La Kamoto Rider es una iniciativa nueva que ha tenido una respuesta muy positiva y es una prueba de que el ayuntamiento ha sido un referente para atraer a más participantes», concluyó Palomo.
Esta cita deportiva empezó el viernes a las 16.00 en el Pabellón de Fiestas de Calanda, donde se verificó la participación de los motoristas y se les hizo entrega de los dorsales y del Pack de bienvenida. Este pack incluía camisetas conmemorativas para el piloto y su acompañante, un pasaporte sellado para validar en los distintos puntos de control ubicados en la ruta, obsequios de patrocinadores, participaciones en sorteos de regalos y desayunos antes de la salida. A las 19:00, tuvo lugar una charla a cargo de Oscar Pérez, gerente de Ópticas Bajo Aragón, donde expuso su proyecto solidario de recogida de gafas para la gente más desfavorecida de países subdesarrollados como la India.
La Kamoto Rider continuó el sábado a las 7.00 con la salida desde el Pabellón de Calanda de los motoristas de la ruta KR600, y posteriormente, a las 8 salieron los participantes de la ruta KR400, en grupos de cuatro motos. «Preparamos la llegada de los participantes en la plaza España de Calanda, donde los recibimos con un photocall, una entrega de medallas para todos los que completaron el recorrido, y a partir de ahí se unieron a un tardeo con música, que preparó el Ayuntamiento para la ocasión», afirmó Joan Gea, organizador del evento.
La Kamoto Rider puso el broche de oro a este evento la noche del sábado con un fin de fiesta bastante rítmico tras una cena de hermandad en el pabellón de festejos de Calanda. «En esta fiesta, otorgamos trofeos para diferentes grupos, uno para los más veteranos, otro para los más jóvenes, otro para los más numerosos, y otro para los participantes de procedencia más lejana», contó Gea. Además, la Kamoto Rider ha contado con el respaldo de la Federación Aragonesa de Motociclismo y el patrocinio de empresas como Óptica Bajo Aragón, o Talleres Zapater.
En esta primera edición, el evento tuvo la colaboración del piloto de MotoGP Álex Rins, embajador honorífico de la Kamoto Rider Calanda 2025 y representante del territorio en el Mundial de MotoGP. «Contactamos con él porque es una persona muy implicada con el territorio y nos sorprendió gratamente porque ha estado siempre a la altura y nos ha apoyado absolutamente en todo», elogió Joan a Álex Rins, que a través de su equipo de marketing y de redes sociales ha creado vídeos para que los participantes del Kamoto Rider se interesasen por el atractivo de Calanda y el Bajo Aragón.









Enhorabuena! A KAMOTO que no estuvo nada mal y con el primer año de este nuevo evento. fin de semana de amigos, risas, y mucho calorcito de bueno!