Retomar los recuerdos que los más jóvenes tenían de una fiesta de unión en el campo. Eso llevó al Club de la Juventud de Mazaleón a recuperar el Día de Rosa, una tradición en el municipio desde hace siglos que, sin embargo, en la última década se había perdido. El año pasado se retomó la festividad con éxito, y este, por tanto, no podía ser menos. "Hay trabajo detrás, pero es parte de nuestra tradición y queremos que esta fiesta siga formando parte del pueblo", explicó Carlos Esteban, presidente de la asociación.
Hasta 200 personas se dieron cita en la Ermita de San Cristóbal de la localidad del Matarraña, donde se fusionaron las tradiciones con los nuevos aires. Ahí, en una jornada de convivencia, los vecinos disfrutaron de un caluroso día en el que más de uno tuvo presente el origen de la fiesta, el de hacer una ofrenda para pedir lluvia.
Comenzó el día con la misa, en la que la Asociación de mujeres Sadurixa se encargó de entregar flores. Tras ello, el club de la juventud repartió vermut gratuito. Ya con el apetito abierto, se repartió la paella, a la que se inscribieron 175 personas, similar a la comida de 2023.
Los grupos se juntaron en los alrededores del paraje, y en las mesas tampoco faltaron algún aperitivo y bebida bien fresca. Con las pilas cargadas, tocaría mover el cuerpo con los juegos tradicionales. El pañuelo o el lanzamiento de zapatillas no pudieron faltar, donde pequeños y mayores se retaron a lo largo de la tarde. Con ello, los vecinos de Mazaleón siguen dando pasos por consolidar de nuevo y fijar esta celebración que se había perdido con el paso del tiempo y que, desde luego, tanto disfrute trae.
*El día, que empezó con misa en la Ermita, también contó con comida y juegos populares en el entorno. /Ayto. Mazaleón y Club de la Juventud















