El Bajo Aragón Histórico cierra 2025 tras un año de muchos cambios, alegrías y alguna que otra reivindicación que sigue sin llegar. La inauguración del Hospital de Alcañiz, el gran apagón del abril, las protestas para reivindicar las ayudas al funcionamiento o la construcción de una vez por todas de la A-68 son algunos de los titulares que destacaron durante los 365 días.
El segundo semestre de 2025 supuso la llegada de acontecimientos que marcaron el día a día de los vecinos de nuestros pueblos, y que nos recuerdan mejoras que todavía siguen pendientes. El 2025 terminó de la misma forma que lo hacía el año anterior, con la concentración convocada por Teruel Existe por el Día de los Santos Inocentes para denunciar el retraso en la construcción de los proyectos de la autovía A-68.
La cultura y los grandes eventos volvieron a tener peso en el territorio. El Compromiso de Caspe celebró con una programación especial que llenó las calles durante el último fin de semana de junio. La representación teatral, el mercado medieval y las actividades complementarias volvieron a atraer a miles de personas. Ocurrió lo mismo en La Concordia o en las decenas de ferias que se celebraron en todo el territorio.
El Gran Premio de Aragón regresó a Motorland en junio. La cita fue un éxito de público y organización, con datos de ocupación que superaron el 90 % en buena parte del territorio. También destacó la presencia de pilotos de referencia, entre ellos el regreso de Marc Márquez con su nueva escudería.
Este año también estuvo marcado, en gran parte, por las soluciones que se están buscando desde las administraciones ante la falta de vivienda en nuestros pueblos, con ayudas económicas que previsiblemente servirán para compra y construcción. En lo económico, por lo general, el territorio vivió doce meses positivos sobre todo en comercio local, donde la población ha invertido hasta un 50% más gracias a campañas como la de Volveremos. A ello, además, se une un crecimiento empresarial para este próximo 2026 que parece estar asegurado con varias ampliaciones previstas, así como la mirada puesta en el ansiado desbloqueo de macroinversiones, sobre todo ligadas a energías renovables como el nudo Mudéjar de Andorra.
El año se despidió con todas las comarcas al 85% de ocupación turística y profesionales del sector ya preparados para un nuevo año que llegará cargado de actividad, sobre todo con el gran eclipse de agosto. En lo social y cultural, los bajoaragoneses no defraudaron y cada uno de los actos volvió a ser masivo, demostrando que «los pueblos nos enseñan otra manera de vivir, y que en Teruel se debería nacer por lo menos una vez en la vida», tal y como redacta uno de nuestros colaboradores en este resumen tan especial.
Desde el equipo de La COMARCA deseamos poder seguir acompañándoos en la mejora de nuestro territorio, y que las exigencias mencionadas en líneas anteriores por fin puedan verse convertidas en una realidad. Os deseamos un 2026 lleno de buenas noticias que poder contarnos.







