22 mujeres han decidido aprender autoprotección y defensa personal en Caspe con la tercera edición del curso que imparte Sé Defenderme Sola y que organiza el Ayuntamiento de Caspe. La actividad se enmarca en la programación prevista en torno al Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25N), y se espera que tenga la misma buena acogida que en sus dos ediciones anteriores.
La formación comenzó el pasado martes con una sesión introductoria enfocada a explicar la materia que se impartirá a lo largo de las clases, que serán cada martes y jueves de 17.30 a 20.00, hasta el 28 de noviembre. Las alumnas van a aprender a minimizar riesgos e identificar posibles peligros, a saber actuar ante un ataque y también a gestionar sus emociones para poder protegerse. Para esto último, una psicóloga impartirá una sesión sobre la gestión del estrés y el miedo, en el último día del curso. Cimadevilla explica que se incorporó este contenido porque de poco sirve aprender técnica y gestos de defensa "si luego cuando te ocurre una situación de este tipo no sabes reaccionar o tu cuerpo se bloquea".
Se abordarán temas como el programa Viogén, la violencia de género, las agresiones sexuales o las redes sociales. Asimismo, en la parte práctica, se enseñarán sueltas de agarres, golpeos y elementos de fortuna, como una mochila o un bolso, que se pueden emplear. "Las sueltas o técnicas básicas y esenciales siempre las enseñamos pero, como hay tantas, el resto las vamos variando de una edición a otra porque hay mujeres que se vuelven a inscribir", comenta el formador.
Sueltas de agarre en contexto de violencia de género
Los agarres y las situaciones de violencia de género más habituales que se dan en un domicilio fueron el primer contenido práctico que aprendieron las alumnas. Por parejas, pudieron poner en práctica las sueltas de agarre y golpeos aprendidos y basados en el uso de su propio peso, fuerza o posición corporal para crear una vía de huida. El humor fue también otro de los ingredientes que estuvo presente, con el objetivo de rebajar la intensidad emocional del contenido.

Alumnas practicando./ S.F.
Este curso reúne sobre todo con grupos de mujeres adultas que, ocasionalmente, acuden con sus hijas, que deben ser mayores de 12 años. No obstante, gracias al interés de los institutos, la autoprotección y defensa femenina están llegando a un grupo clave, las adolescentes. A raíz de madres, profesoras o directoras de centros educativos que acuden a las formaciones, desde Sé Defenderme Sola han notado un incremento de la demanda de su curso en estos centros educativos, como por ejemplo fue el caso del IES Mar de Aragón.
"Es muy importante estar en los institutos porque las jóvenes manejan mucho las redes sociales, un tema que abordamos en la formación, y no son conscientes del todo de la sociedad en la que vivimos hoy en día", recalca Cimadevilla.
En cuanto al profesorado, el grupo estará atendido por dos profesionales cualificados y con la titulación oficial de las Federaciones Española y Madrileña de Lucha. "Este tipo de formación tiene que impartirse entre dos personas, además, permite que venga alguna alumna más siempre que tengamos suficiente espacio. Según nuestra experiencia, suele animarse alguna amiga o familiar de las alumnas", explica Valentín Cimadevilla, responsable del curso y formador.









