Desde las 11 de la mañana de este sábado unos 30 dibujantes se reunieron en Alcañiz para inmortalizar diferentes lugares del patrimonio local. A esta cita se acercaron artistas de otros rincones de España como Castellón, Tarragona o Navarra para pintar enclaves como la Iglesia de Santa María la Mayor o el Parador. La actividad-impulsada por Rural Sketchers Teruel y la concejalía de Desarrollo y Patrimonio Cultural-empezó en la Plaza de España con la entrega de material de dibujo y mapas del municipio para que los participantes pudieran moverse por sus calles con libertad.
Tras esta primera estación que concluyó al mediodía, los pintores comieron por el municipio. Ya a las 15.30 volvieron a encontrarse en el Castillo de los Calatravos, donde lápiz en mano volvieron a hacer muestra de sus cualidades artísticas. La actividad finalizó a las 18.00 con una exposición común de las obras en los Antiguos Depósitos.
A la actividad asistió Carlos Andreu, concejal de Desarrollo y Patrimonio Cultural, quien declaró «creer en el arte y en la creatividad de la gente en un momento en el que la tecnología parece que puede acabar con el papel de los ilustradores». Sobre la actividad también añadió que «ayuda a que se conozca el municipio y su patrimonio, revalorizando su interés».
Andreu también mostró «la intención de una vez empezado el curso escolar organizar talleres para enseñar a los niños el arte de la pintura rural». Una actividad que ha descrito como «un arte espontáneo y ligero que a los niños les gusta mucho», buscando de esta forma «crear la semilla del arte para poder organizar eventos de este tipo en los que se acerque gente de más rincones del país».
También estuvo presente Noemí Casas, coordinadora de Rural Sketchers Teruel. Casas destacó que este encuentro «pone en valor la cultura y el patrimonio histórico de Alcañiz». Los sketchers son personas que hacen sketches, es decir, bocetos o dibujos rápidos y que se suelen agrupar por provincias para organizar actividades en diferentes localidades.















