Unas 800 personas se concentraron este sábado en Montalbán para denunciar la pérdida de calidad de los servicios públicos como la educación, sanidad o seguridad ciudadana en los pueblos. Lo hicieron convocados por el Movimiento de Acción Rural, quienes decidieron salir a la calle una vez para dar un toque de atención a las administraciones.
Los integrantes del colectivo recibieron el apoyo de vecinos locales y de pueblos cercanos de las Cuencas Mineras junto a sus alcaldes, pero también el de otras personas llegadas desde otras comarcas como el Bajo Aragón o Matarraña. A la manifestación incluso asistieron vecinos de zonas más alejadas como Gúdar-Javalambre, o el Jiloca ante una sensación de hartazgo «compartida por muchos». Entre los presentes también se encontraba Jorge Pueyo, presidente de Chunta Aragonesista. La jornada se desarrolló con normalidad y sin altercados.
Se leyeron dos manifiestos. El primero, a cargo de Lola Oriol, directora del Colegio de Educación Especial Gloria Fuertes de Andorra, y en en el que se denunciaba cómo «los pilares que sostienen nuestra sociedad rural están sufriendo una erosión sin precedentes». «No hablamos de cifras macroeconómicas ni de ajustes técnicos, hablamos de nuestra vida cotidiana, de nuestra salud, de la educación de nuestros hijos, de la seguridad de nuestros pueblos, de la movilidad del medio rural. Los servicios públicos son el patrimonio de quienes no tenemos otro», rezaba el escrito.

Justo después tomaba la palabra José Antonio Domingo, portavoz del MAR, quien calificó al sistema como «completamente desbordado». «El colapso en la atención al ciudadano, la odisea de conseguir una cita previa, teléfonos que nadie descuelga, listas de espera interminables, laberintos burocráticos digitales, privatizaciones encubiertas, negocio…dan la sensación de que la Administración se ha alejado de las personas», lamentó.
Durante toda la manifestación, el Movimiento de Acción Rural quiso dejar claro que este es un panorama que «no podemos ni debemos consentir». «Cuando los servicios básicos se deterioran se empuja al colectivo más pudiente, más favorecido, a buscar soluciones privadas y se deja completamente desprotegido al más vulnerable», se dijo como parte del segundo manifiesto.

El colectivo social exigió presupuestos donde los servicios públicos «sean intocables» en las cuentas del Estado y en las de Aragón. También se hizo hincapié en la necesidad de «acabar con las privatizaciones y externalizaciones que encarecen el servicio» y de trabajar por «la dignidad laboral de los trabajadores públicos".
El MAR concluyó realizando un llamamiento a alcaldes, consejeros comarcales, diputados y senadores, a quienes se les instó a que «trabajen por los servicios públicos». «Y si no lo saben hacer, o no lo quieren hacer…Si se han olvidado de donde vienen y de quien les ha dado el poder, y de para qué se lo hemos dado, que se echen a un lado y que dejen paso a otros», sentenció al MAR justo antes de recordar que seguirán saliendo a las calles siempre y cuando en los despachos se les siga sin escuchar.








