La violencia sexual hacia las mujeres es uno de los ejes sobre los que se está poniendo el foco este 8M. El domingo el territorio volverá a las calles a clamar derechos e igualdad, al igual que lo harán en las grandes ciudades con manifestaciones y concentraciones masivas. Las programaciones que han preparado diferentes administraciones abarcan más allá que el propio 8-M. Han confeccionado actos para sensibilizar en torno a esta realidad que también afecta a las menores y, en la mayoría de veces, en entornos que se suponen seguros ya que las estadísticas reflejan que la mayoría de agresiones se dan en círculos cercanos.
El último año, el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) ha atendido 260 casos de violencia sexual en Aragón, 50 de ellos a menores de 18 años. Son los datos recogidos de los los tres Centros de atención integral a agresiones sexuales en Aragón (Caivis) que el IAM puso en marcha el pasado año en cada capital de provincia.
La persiana está abierta en la ciudad, pero la atención cubre todo el territorio. De hecho, el Caivis en Teruel ha atendido a 46 mujeres de las que 7 son menores de edad. De las 46 totales, 15 proceden de zonas rurales y 31 de la ciudad de Teruel capital. «Los porcentajes con menores son altos, tanto en el general de Aragón como en el caso de la provincia turolense. Han sido datos que nos sorprendieron mucho en el balance del año, porque estos centros acaban de abrir y porque no es lo mismo una agresión a una persona de 17 años que a una de 12, que es el mínimo que atendemos», dice la directora del IAM, María Antoñanzas.
Incide en que en el IAM siempre se han atendido las violencias sexuales, pero que a raíz de poner en marcha los centros, «estamos viendo más atenciones lógicamente», y será el próximo año cuando dispongan de comparativas. La atención en estos centros puede ser de muchas formas. Existe la opción de acudir de forma presencial, y si no, existe el teléfono 24 horas (900 504 405) e incluso el whatsapp. «Y si es preciso, el personal se traslada al pueblo de la persona que necesite ayuda», añade. Los casos se derivan a la autoridad y administración competente, especialmente, en el caso de las personas menores de edad. En este caso, además, cuando se trata de menores, además de la Ley de Protección a las Violencias Sexuales, también está la Ley de Protección a Menores. «Cuando hay un delito, estamos en la obligación de darlo a conocer a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para su mayor protección», apunta.
Desde el IAM siguen tratando de dar a conocer las herramientas de las que dispone una víctima, y los Caivis son parte del arsenal. Sirven de primera toma de contacto con contarlo, un desahogo y un lugar en el que encontrar la orientación cuando no se sabe cómo actuar. Desde los Caivis también se realiza labor de prevención. Una manera es a través del juego y para eso se puso en marcha un escape room itinerante en el que los jóvenes deben ayudar a resolver una situación. A través de diferentes pruebas van detectando situaciones de alerta. «Lo principal es que aprendan a detectar que eso les está pasando o que han presenciado no es normal», apunta Antoñanzas. Para eso también llevan a cabo formaciones y este último año en la provincial de Teruel han sido 81 formaciones hechas por el Caivis, que han llegado a 986 personas de todo tipo, profesionales o institutos y colegios.
En los mismos centros educativos hace años se confeccionaron grupos de los que forman parte docentes de todas las áreas. En el caso del IES Bajo Aragón, el más numeroso en alumnado de las tres provincias con más del millar de jóvenes en sus aulas, los esfuerzos se centran en la prevención. Aseguran que no han detectado nada que haga saltar las alarmas y por eso, consideran que es importante continuar con la dinámica de reuniones periódicas para preparar acciones de cara a fechas señaladas y fuera de las marcas del calendario. «No hemos detectado nada fuera de lo normal, pero sí que con el tiempo hemos visto que es mejor proponer actividades positivas para fomentar colaboración y concienciación», dicen. Unas veces ha tocado analizar letras de las canciones, y esta vez será el lunes día 9 cuando una puerta violeta tome el protagonismo en una actividad que se ha planteado para el recreo.
Otra parte de la sensibilización se realiza desde la Guardia Civil con sesiones en colegios e institutos dentro del plan director. Se ocupa la unidad especializada Viogén de la Guardia Civil en Alcañiz, que cabe destacar que mantiene más de un centenar de casos activos de violencia en seguimiento y protección. Hasta 2020 el número de casos no sobrepasaron el umbral de los 40 y en marzo de 2023 ya eran 64. Se trata de agresores, ya que puede darse la situación de mujeres que tengan más de un agresor (pareja y expareja, por ejemplo). Con las charlas del Plan Director, desde la unidad reconocen que ya han detectado comentarios en edades muy tempranas de primaria que no corresponden con la edad. Entre otras cosas, a los estudiantes y también a las familias a través de las Ampas, se les hace ver qué conductas tales como que un chico controle el móvil de su novia o tenga su ubicación, no son normales.
Las estadísticas muestran que las agresiones se dan en entornos cercanos y, por lo tanto, supuestamente seguros. Tomando los datos del primer año del Caivis en Zaragoza, que también atiende a la provincia, se atendieron a 174 mujeres, de las que 105 presentaron denuncia. Solo 41 de los 174 casos se produjeron fuera del entorno cercano de la víctima, por lo que 133 se produjeron por conocidos. «Nos ha sorprendido también mucho este dato, y destierra el tópico que tenemos en la cabeza de salir de fiesta, ir por ahí y que un desconocido te agreda. La mayoría de las violencias sexuales ocurren en un entorno conocido», reflexiona Antoñanzas.
Aumentan las denuncias
A nivel nacional, los órganos judiciales especializados en violencia sobre la mujer registraron durante el segundo trimestre del pasado año 51.897 denuncias y atendieron a un total de 47.710 víctimas, cifras que reflejan un aumento del 2,69 % y del 3,41 % respectivamente, en relación con el mismo periodo de 2024.
En cuanto al número de sentencias dictadas por los juzgados de violencia sobre la mujer, juzgados de lo penal y audiencias provinciales, ascendió a 16.206, de las que el 82,58% fueron condenatorias.
Entre abril y junio de 2025 los juzgados de menores enjuiciaron por delitos de violencia sobre la mujer a 127 menores de edad (un año antes fueron juzgados por estos órganos 95 menores de edad). Se impusieron medidas en 117 casos, de los que 103 eran relativos a menores españoles. En los otros 10 procedimientos no se impusieron medidas.
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