La planta de compostaje ya es una realidad en el Consorcio de la Agrupación nº 7- Alcañiz tras una inversión de 778.777,25 euros de los que el 90% ha sido subvencionado por los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) del Miteco cofinanciados por la Unión Europea y Gobierno de Aragón. Como aseguran desde la Agrupación, se trata de un proyecto «clave» en la gestión sostenible de residuos y «lucha contra el cambio climático» y ha sido completada tras un proceso de construcción que comenzó en agosto. Está ubicada en el ámbito territorial del Consorcio y tiene la capacidad de recibir hasta 2.500 toneladas de residuos orgánicos anuales que serán gestionados de manera separada y eficiente. Provienen de la recogida selectiva en los pueblos que componen el Consorcio, «contribuyendo de forma significativa a la economía circular y reducción de la huella de carbono».
El funcionamiento de la planta de compostaje «supone un paso importante» hacia la sostenibilidad medioambiental porque permitirá la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. En concreto, se estima que evitará la emisión de 13 toneladas de metano, lo que equivale a la reducción de 187 toneladas de CO2. De este modo, no solo se optimiza el tratamiento de los residuos, sino que también se potencia la mejora de la calidad del aire y el respeto por los recursos naturales. Este nuevo proyecto responde a las necesidades medioambientales, genera empleo y «fomenta una cultura de reciclaje y sostenibilidad entre la ciudadanía». Además, se espera que sea un referente en la implementación de proyectos de economía circular rurales. Desde el Consorcio afirman que con esta obra, la Agrupación nº7 «sigue avanzando en su compromiso con un futuro más verde y responsable, respaldado por los fondos del PRTR y Gobierno de Aragón, que refuerzan la capacidad de los municipios para gestionar sus recursos de manera más eficiente y sostenible».
Un beneficio «en todos los sentidos»
Esta planta se queda preparada, pero todavía no entra en funcionamiento. No obstante, Alcañiz está trabajando en el contenedor marrón, así como la Comarca Andorra Sierra de Arcos y en el seno del Consorcio aguardan a una segunda fase de subvención. «Se destinará al equipamiento de la planta pero si alguna de estas entidades, tanto el Ayuntamiento de Alcañiz como la comarca andorrana, inician su andadura con los biorresiduos, está previsto crear un espacio dentro de la estación de residuos -en lo que llamamos vertedero- como prueba piloto, hasta que tengamos no solamente la planta como obra, sino el equipamiento», dijo la presidenta del Consorcio, Reyes Gimeno. Destacó lo esencial de la obra porque supone una reducción de residuos que van a vertedero y, en consecuencia, «todos los impuestos que van gravados sobre este tipo de residuos, que son tanto los 44 euros de la ley 7/22, como los más de 13 de los gases de efecto invernadero. Todo lo que son biorresiduos están exentos de ese pago», recordó.







