Las obras para restituir la conducción de abastecimiento de agua continúan a orillas del río Aguasvivas en Vinaceite mes y medio después de la riada. La crecida se llevó por delante 2.200 metros de la tubería que abastece a Vinaceite, Almochuel y Azaila de un millón de litros diarios tanto para consumo humano como para las abundantes explotaciones ganaderas de los tres pueblos.
Desde hace una semana, el bombeo de agua se está realizando a través de placas solares en autoconsumo. Esta medida supondrá un importante ahorro para las arcas de la Comunidad de Usuarios del Aguasvivas y un menor impacto medioambiental. Las placas están situadas junto a los pozos muy cerca del cauce y se trata de una acción buscada desde hace tiempo. «Esta medida no viene de ahora, ya llevábamos al menos dos años intentando conseguir autoconsumo en el bombeo», dijo el alcalde, Luis Ezquerra. La riada dejó muy dañado uno de los pozos, por lo que en septiembre se prevé que se realice un nuevo sondeo. Mientras, los tres pueblos se abastecen del pozo que se reparó el año pasado con el fin de tenerlo a punto y no depender de uno solo en caso de una avería. «Espero tenerlo todo en marcha otra vez para finales de septiembre», añadió el primer edil.

Estas obras las está acometiendo el Instituto Aragonés del Agua (IAA) con la colaboración del Ayuntamiento de Vinaceite. Fueron adjudicadas a Obras y Edificaciones Híjar S.L. con un presupuesto de 459.688 euros. Incluyen los trabajos de restitución de la tubería que une los pozos con los los tres pueblos. Como media inmediata se habilitó un tubo provisional mientras se construye un conducto fijo que conecte las poblaciones. La conducción con las tuberías -la nueva y la provisional- ya ha cruzado el cauce bajo tierra con el fin de asegurar la protección de la instalación en previsión de una nueva avenida.
Tubería y campos acondicionados
La obra de los 2.200 metros de conducción acabó la semana pasada con el cruce del río. No obstante, esto solo se ha hecho en las zonas donde ha sido necesario, porque la mayor parte de la tubería se ha apartado del río «para evitar posibles afecciones en futuras riadas», apuntan desde DGA. Además, se han acondicionado todos los campos por donde pasa la tubería, por lo que el 85% de las obras están terminadas. El siguiente paso será restablecer el funcionamiento del pozo que quedó dañado con la riada. Será en un mes cuando se prevé comenzar a ejecutar uno nuevo. Tendrá 60 metros de profundidad y en cuanto esté preparado se conectará a la tubería que llega hasta Vinaceite, Almochuel y Azaila. Prevén concluir todas las obras a finales de septiembre.









