El Ayuntamiento de Albalate del Arzobispo ya ha comenzado las obras de su nuevo Centro Sociocultural, que se situará en el antiguo local de la CAI, situado en el número 1 de la céntrica plaza de la Iglesia. Se va a crear un espacio totalmente renovado pensado especialmente para el disfrute y encuentro de los mayores que también incluye una zona diferenciada para los jóvenes totalmente independiente y modernizado.
La intervención plantea una reorganización completa de la distribución interior, una planta baja de 233 metros cuadrados de superficie útil construida en la que se van a eliminar los elementos propios del uso bancario que dificultaban la flexibilidad del espacio optando por una disposición más diáfana con circulaciones claras y accesibles.
Se ha priorizado la creación de espacios polivalentes que permitan desarrollar reuniones, talleres y actividades comunitarias sin interferencias ni barreras físicas.
La distribución interior antigua del local cuenta con compartimentaciones obsoletas, instalaciones en desuso y acabados deteriorados. La actuación proyectada consiste en adaptar el espacio a los nuevos usos previstos, generando una distribución funcional que permita el desarrollo de actividades sociales, reuniones, talleres y eventos comunitarios.
Para ello, el proyecto plantea la reorganización interior completa, la sustitución de carpinterías, la renovación integral de las instalaciones y la actualización de los acabados conforme a criterios de accesibilidad, eficiencia energética y seguridad.
El Centro Sociocultural va a contar con una gran zona diáfana de 109,57 metros cuadrados con sillones, mesas y sillas; y una sala de casi 50 metros cuadrados también equipada con mesas y sillas.
La obra salió a licitación por 144.193 euros y optaron al contrato dos constructuras. La ganadora ha sido la barcelonesa Proyectos y Ejecuciones de Obra (Proedosa), que tiene tres meses para ejecutar la remodelación.
La selección de materiales se fundamenta en criterios de durabilidad, facilidad de mantenimiento y adecuación al uso público del futuro centro social. Para los paramentos y tabiquerías se emplean sistemas que permiten una ejecución rápida y una buena respuesta acústica, asegurando que las actividades que se desarrollen en el interior se realicen en condiciones de confort. Los pavimentos se escogen pensando en su resistencia al tránsito frecuente y en su comportamiento frente a la humedad, lo que garantiza su estabilidad y vida útil, especialmente en las zonas destinadas a aseos y áreas de servicio. En cuanto a la carpintería interior, se resuelve con materiales robustos y fáciles de limpiar, adecuados para el uso continuado propio de un equipamiento público.







