La plaza de toros de Albalate del Arzobispo fue el escenario escogido para celebrar este viernes el 50 aniversario de la inauguración de su monumento a la jota, el primero de todo Aragón. Tras varios meses de retraso a causa de la situación sanitaria -pues el aniversario se cumplió el 17 de mayo- llegó el recuerdo de una jornada que sin duda fue importante para la localidad. Unos 80 asistentes disfrutaron del festival jotero en el que participó la rondalla albalatina, y cantantes y bailadores llegados de otros puntos.
Antes de dar paso a la jota, se recordó a través de varias imágenes la jornada de la inauguración, en la que también se nombraron varias calles y la actual Plaza Aragón, donde se erige precisamente el monumento a la jota. Una de las personas que estuvo presente aquel 17 de mayo de 1970, María Pilar Trullenque, fue comentando las diferentes fotografías que se proyectaron en uno de los muros del castillo. Trullenque aparecía, de hecho, en varias de ellas, pues fue la encargada de bailar en el acto de inauguración junto a Alfonso Zapater, hace ahora 50 años.
También Ángel Orensanz, el escultor de este monumento a la jota aragonesa, estuvo presente en el acto a través de un vídeo enviado desde París en el que recordaba lo especial de aquel encargo que le hizo el pueblo de Albalate.
Tras los aplausos y el recuerdo a los que ya no están, llegó la jota, que vino a cerciorar que el monumento albalatino rinde homenaje a una gran tradición que sigue viva y que continúa cultivándose por muchos amantes del folclore aragonés. Baile y canto en un acto al aire libre con medidas de seguridad como control de temperatura y plazas limitadas, en el que aún pudo verse alguna estrella fugaz, que se mezclaba con el deseo expresado por Trullenque de que sean muchos los que continúen haciendo de la jota aragonesa una gran familia.







