Se prepararon cuatro paellas para 1.400 personas en la Glorieta
Alcañiz dijo adiós ayer a seis días de festejos patronales con la mirada puesta en el Mundial de MotoGP, que devolverá la fiesta a la capital bajoaragonesa el fin de semana del 22 al 24 de septiembre. Cientos de vecinos se dieron cita al mediodía y hasta bien entrada la tarde en la Glorieta en una comida de convivencia. Se prepararon cuatro paellas para alrededor de 1.400 personas aunque fueron muchas las peñas que optaron por preparar su propia comida. Después los más pequeños se lo pasaron en grande con el parque infantil y la fiesta de la espuma y los mayores disputaron las últimas eliminatorias del torneo de guiñote. La pareja formada por Daniel Pascual y Jorge Egea ganó en la final a los campeones de 2016, Sergio Madera y Javier Romero.

Por la tarde tuvo lugar el último acto en la plaza de toros, una suelta de vaquillas con piscina con premios en metálico y después, el tradicional festival de jota de la Rondalla Alegría. La traca fin de fiestas puso el toque final a los festejos alcañizanos.







