El Ayuntamiento de Alcañiz acaba de dignificar el homenaje que la ciudad realizó a los dos vecinos que fallecieron en el accidente de la helitransportada de Alcorisa, José Ramón Milián Salafranca y Angus Thomson. Este martes, día del Padre, se cumplen 13 años del fatídico suceso en el que seis bomberos forestales fallecieron en un accidente de helicóptero a causa de un fallo mecánico cuando se dirigían a sofocar un incendio entre Villastar y Villel el 19 de marzo de 2011. Tan solo uno de los siete brigadistas antiincendios lograba sobrevivir, aunque resultando gravemente herido.
El recuerdo de los víctimas continúa intacto tanto entre compañeros como familiares y amigos. En la ciudad de Alcañiz uno de sus espacios verdes lleva el nombre de 'Parque de los Brigadistas José Ramón Milián y Angus Thomson' desde 2012. No obstante, este parque, ubicado en la ronda de Caspe, se encuentra en muy mal estado. El Ayuntamiento ha comenzado la mejora con lo más acuciante, el monolito en recuerdo de los brigadistas, en el que prácticamente no se leía el texto en recuerdo a Milián y Thomson.
El escultor alcañizano José Miguel Abril ha sido el encargado de renovar y sustituir la parte superior del atril. Ha retirado la placa superior con el grabado y ha colocado una pieza de piedra arenisca de Alcañiz en forma de atril con las barras de Aragón talladas en los laterales y con una inscripción policromada en la cara superior, inclinada en forma de cartabón.
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En estos primeros trabajos la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcañiz ha invertido 1.669 euros. Próximamente se seguirá con el acondicionamiento del parque según adelanta el edil del área, Ramiro Domínguez, quien hace un llamamiento al civismo. «Ruego a los vecinos que recojan los excrementos de sus perros. El 90% de los que pasean por allí lo hacen pero otros no. Espero que no nos toque realizar prohibiciones», reclama. Entre otras cuestiones, se mejorará la recogida de aguas y se adecentarán los taludes.
Sin responsables
Cabe recordar que la causa judicial sobre las seis muertes se cerró sin responsables pese a que la investigación determinó que una de las piezas no había superado las inspecciones pertinentes. La Audiencia de Teruel archivó la causa en 2015 a petición del Ministerio Fiscal sin haber dado traslado previamente a las acusaciones de la solicitud realizada por la Fiscalía. La viuda de Esteban Galve acudió entonces al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, que en octubre de 2020 afirmó que las familias de las víctimas no tuvieron un juicio justo al no haber tenido la oportunidad de alegar contra la petición de archivo de la Fiscalía. También apeló al Tribunal Supremo, el cual rechazó revisar el caso, pero emplazó a la recurrente a pedir en el juzgado la subsanación de cualquier vulneración. En 2021, tres familias de las víctimas presentaron la solicitud de reapertura de la investigación, aunque esta fue denegada al «no poder retomar las diligencias estar vigente el archivo dictado en 2015». Finalmente, en 2022 la Audiencia de Teruel archivaba definitivamente el caso.








