El calor del frontón atrajo a decenas y decenas de personas al Carnaval de Alcañiz. Fueron llegando a goteo entre familias, grupos de amigos y, sobre todo, con muchas ganas de pasarlo bien y es lo que hicieron nada más cruzar el umbral de un exterior hostil porque el aire se fue poniendo cada vez más virulento. En el frontón estaba todo lo que uno necesita al salir de fiesta: música, animación y hasta merienda a base de pan con chocolate. De animar el cotarro se encargaron desde Políglota Teatro, que puso a todos los pequeños a bailar y a jugar a todo lo que propusieron. A las seis de la tarde, el relevo lo tomó DJ Roberto Lahoz y más tarde, ya hasta la noche, DJ Rialto.
Los disfraces fueron desde los más clásicos de superhéroes o personajes de dibujos animados como los '101 Dálmatas', hasta mimos, princesas y unas cuantas Guerreras de K-Pop, que causan furor entre las más jóvenes y hubo muchas cabelleres moradas en su honor.
La fiesta se expandió por toda la localidad, con diferentes propuestas en los bares que completaron a la oferta municipal que esta vez tuvo que prescindir del desfile por razones de seguridad ante las fuertes rachas de viento. El desplome de las temperaturas cuando se escondió el sol, hizo que cualquier lugar a resguardo fuera la mejor opción que la calle.
















