A golpe de castañuela, los alcañizanos han celebrado la ofrenda a la Virgen del Pilar, este domingo, eso sí, con la mirada muy puesta en un cielo, que amenazaba con romper a llover. El agua ha terminado cayendo sobre la Ciudad de la Concordia que, por suerte, ya había prácticamente terminado de entregar sus flores a la Virgen.
El tiempo ha marcado, precisamente, el ritmo de este acto, que comenzaba en la Iglesia Santa María La Mayor con una misa solemne. La bajada hasta la capilla de la Virgen se ha realizado directamente por la calle Carmen para acortar el habitual recorrido y no tentar a la suerte, en cuanto a la meteorología se refiere.
Un grupo de joteros y bailadores esperaba a los oferentes, animando un ambiente que ya de por sí rebosaba tradición. Para muchos de los alcañizanos presentes, esta era una de tantas ofrendas a las que han acudido con gran devoción; sin embargo, para otros, como la Reina de la Asociación Aragonesa El Cachirulo, Sonia Vallés, ha sido la primera. "Siempre me pillaba con otras cosas y me ha parecido muy bonito. Es muy emotivo ser reina porque es en honor a mi abuelo. A partir de hoy, saldré todos los años acompañada de mis primos pequeños, es súper bonito para la familia", ha destacado la joven.
El Cachirulo es el encargado de organizar esta ofrenda, en colaboración con el Ayuntamiento, desde hace 57 años, momento en que se fundó la asociación. Su presidente, Javier Pellicer, ha asegurado que la clave son las "ganas" con las que "se hace todo". La ofrenda "es un signo aragonés, de siempre, de toda la vida. A pesar del día, que pensábamos que caería un buen agua, ha venido mucha gente", ha valorado Pellicer. El alcalde, Miguel Ángel Estevan, se ha mostrado también emocionado ante la gran afluencia de vecinos: "Como ha dicho el párroco, quien no tiene algo de la Virgen del Pilar y algo de sentirse orgulloso de ser aragonés y ser español".
Los oferentes han entregado con emoción sus flores a la Virgen bajo la atenta mirada de los vecinos./ S.F.
Patrona de la Guardia Civil
La Guardia Civil también ha celebrado su propio acto en el Día de la Hispanidad, con una misa en la Iglesia de San Francisco. La Benemérita ha pedido por la paz, amor y justicia; por los responsables institucionales para que mejoren la situación social y cumplan con mayor rigor su tarea de servicio; por la Guardia Civil; por las familias, niños, jóvenes, mayores y ancianos; y por los guardias civiles difuntos, así como por los caídos en acto de servicio.
Durante la misa, han intervenido distintas autoridades del cuartel alcañizano y se han entregado cinco ofrendas a la Virgen del Pilar: una bandera de España, un ejemplar de la Constitución, una corona de flores, un tricornio y, por último, pan y agua. El párroco ha recordado también a la ilustre alcañizana Concepción Gimeno y sus palabras. "La fiesta del Pilar nos pertenece a los españoles e hispanoamericanos de hecho y de derecho. Es una fiesta que marca toda la vida social, cultural y religiosa del pueblo español y del hispanoamericano", ha citado.
La Virgen con el manto de la Guardia Civil ha recibido los ramos de los devotos presentes poco antes del cierre de una misa, que ha emocionado al público pero, sobre todo, a los guardias civiles durante el homenaje a los agentes caídos en servicio.
Tras el acto solemne, se ha organizado un ágape en la antigua estación de autobuses organizado por La Benémerita, al que han acudido también autoridades locales y efectivos de otros cuerpos de seguridad, como la Policía Nacional.
Pequeños y mayores han disfrutado del Día de la Hispanidad./ S.F.






































Viva la virgen del pilar