Descubrir los entresijos del arte rupestre del término municipal de Alcañiz es ahora posible sin necesidad de salir de la propia ciudad. El Ayuntamiento ha puesto en marcha un proyecto de nuevas tecnologías con el que se pretende acercar estos espacios a todo el público con el uso de gafas de realidad virtual. A partir del próximo 9 de junio, estarán disponibles para vecinos y visitantes en el Centro Íberos del Bajo Aragón, situado en el edificio del Molino Harinero -está previsto que se trasladen a la nueva oficina de turismo municipal cuando concluyan las obras-. Para disfrutar de la experiencia será necesario hacer una reserva a través de la misma oficina de turismo. El coste es de tres euros por persona y estará disponible de lunes a domingo de 13.00 a 13.30.
El Ayuntamiento y concretamente el área de turismo ha invertido 13.600 euros en la compra de cuatro pares de gafas de realidad virtual y la creación del proyecto. Esta apuesta del Ayuntamiento aúna el uso de nuevas tecnologías con la necesidad de poner en valor el patrimonio artístico e histórico de la ciudad. "Esta herramienta nos va a servir para acercar el patrimonio a alcañizanos y visitantes. Es una apuesta por el turismo y visto con la experiencia de otros lugares es una iniciativa muy positiva de la que podemos estar muy orgullosos", ha explicado el alcalde, Miguel Ángel Estevan.
La intención es que además de turística, las gafas puedan presentarse también en otros grandes eventos turísticos en los que participe el Ayuntamiento, como ferias o congresos para así difundir y promocionar aún más el arte rupestre levantino entre un público más especializado como pueden ser los turoperadores o agentes de viajes. "La realidad virtual nos permite descubrir lugares increíbles, revivir experiencias únicas y activar todos nuestros sentidos", ha asegurado la concejal de turismo, Belén Adán.
El proyecto ha sido desarrollado por la empresa alcañizana Visual Technologies RPAS y por el momento permite descubrir cinco enclaves: Val del Charco del Agua Amarga, el Corral de las Gascas, el Barranco del Muerto, el Mas del Obispo y el Estrecho del Regallo. Aunque por el momento el proyecto se centra en el arte rupestre levantino, el Ayuntamiento tiene planes de futuro para continuar ampliando la oferta, incluyendo otros elementos patrimoniales.
La importancia de las pinturas
Durante la presentación también han estado presentes, Manuel Bea, profesor de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza e investigador del Instituto de Patrimonio y Humanidades (IPH) y el arqueólogo José Antonio Benavente, presidente del Taller de Arqueología de Alcañiz, ya que ambos han colaborado de forma importante con la puesta en marcha del proyecto. "Val del Charco del Agua Amarga forma parte del patrimonio mundial en cuanto a arte rupestre, con lo cual es uno de los máximos exponentes que podemos encontrar a lo largo del mundo; sin embargo, y a pesar de su singularidad, en cuanto a accesibilidad, muchos de ellos necesitan estar cerrados por cuestiones de protección. Esta iniciativa permite a todo el mundo disfrutarlos", ha explicado el profesor.
Igualmente, en el caso de Jose Antonio Benavente, el arqueólogo ha reseñado la importancia que tiene que estas pinturas «puedan estar al alcance de cualquiera». «Hay que resaltar el trabajo del taller de arqueología y en especial de Jesús Carlos Villanueva, que ha sido el descubridor de estos abrigos, seis de ellos en los últimos siete años, gracias a un proyecto que hemos llevado a cabo desde el taller», ha explicado, recordando que Alcañiz es un lugar privilegiado en todo el arco del mediterráneo.
Visitas complementarias
Para complementar este proyecto virtual, el Ayuntamiento ha preparado excursiones guiadas a Val del Charco del Agua Amarga, un enclave considerado patrimonio mundial. Las visitas se llevarán a cabo los días 25 de mayo y 21 de junio y es necesario apuntarse de forma previa en la oficina de turismo. Desde el Ayuntamiento recuerdan que las plazas son muy limitadas y que será necesario ir con coche propio y hacer un camino de aproximadamente 30 minutos por una pista forestal.







