El Conservatorio de Alcañiz ha sido durante esta semana el epicentro de la música de orquesta en Europa. Los alumnos del centro han participado en un intercambio con medio centenar de estudiantes del Conservatorio de Ginebra. Durante toda la semana se han desarrollado ensayos seccionales bajo la dirección de la directora Carmen Más Arocas, reforzados por los profesores encargados de la asignatura de orquesta/banda del centro.
Según apuntan desde el conservatorio, los objetivos principales son fomentar el trabajo cooperativo, aumentar la motivación del alumnado y enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. «Con estos encuentros tienen la oportunidad de conocer dinámicas reales de ensayos para agrupaciones, trabajar con directores profesionales e intercambiar experiencias y conocimiento con alumnos y profesores de otros conservatorios de referencia», explica el director Jesús Ortuño.
El punto final de la semana de convivencia fue un concierto celebrado en Caspe en el que se interpretaron obras amables y reconocidas por el público de compositores como Dmitri Shostakovich, Richard Strauss y Piotr Ilich Tchaikovsky.
Los alumnos llegados desde Ginebra han pasado las mañanas conociendo el patrimonio de Alcañiz y Zaragoza, con visitas y actividades culturales, y por las tardes han ensayado con los estudiantes de Alcañiz. En total han participado un centenar de alumnos entre Ginebra y Alcañiz; estos últimos también han ejercido como familias de acogida, favoreciendo una inmersión completa. «Cuando propusimos la actividad a principio de curso estábamos expectantes para ver cómo reaccionaban las familias, y para nosotros ha sido muy grato ver su respuesta», añade Ortuño.
Una actividad que se recupera
La actividad se enmarca dentro del programa de encuentros internacionales que impulsa el conservatorio y que se ha recuperado este curso. «Es un proyecto educativo que no es nuevo; comenzó a desarrollarse en 2015, y con la llegada de la pandemia, en 2020, quedó paralizado», explica el director. A finales de marzo serán los estudiantes de Alcañiz quienes viajarán, junto con sus profesores, hasta Ginebra para completar la segunda parte del intercambio y poner el broche final al proyecto.








