Ni la lluvia ni el viento pudieron frenar a Mikel García Escocia, corredor alcañizano del Club Tragamillas que se colgó la medalla de plata en la XIX Maratón de Zaragoza celebrada el pasado domingo. Las condiciones climatológicas adversas no fueron un impedimento para que García pudiese completar los 42 kilómetros en menos de dos horas y media (2:27:43), aunque al acabar la carrera tuvo que ser atendido a causa de una hipotermia.
Remontada bajo la lluvia
Según García, el hecho de llevar cuatro maratones completadas desde el pasado mes de noviembre y el pésimo clima fueron los principales causantes de esta emergencia médica: «Empecé a tener problemas musculares debido a que llevo una temporada muy larga, y el frío y la lluvia no le sientan bien a los músculos».
En el kilómetro doce comenzó a notar pinchazos en los cuádriceps y durante los 30 kilómetros restantes experimentó momentos en los que le «parecía imposible seguir corriendo». A pesar de ello, completó un último tramo excelente en el que adelantó a uno de los corredores favoritos, el marroquí Mohamed El Talhaoui, quien acabó en tercera posición. «Pensaba que iba a tener que parar hasta que en el momento final vi que algunos de los atletas de élite empezaron a pinchar, y al superarlos me vine arriba», expresa.
Una vez superada la maratón, García recuerda con alegría haber afrontado con éxito todos esos momentos malos: «Me encuentro súper feliz, el día fue una montaña rusa de emociones porque la climatología no fue buena y hubo muchos altibajos durante la carrera, pero ello hizo que el tramo final se viviera incluso con más emoción».
Un desafío a la altura de muy pocos
García ha puesto la guinda al pastel con su segundo puesto en la pasada Maratón de Zaragoza, que es la cuarta en cinco meses. Empezó preparando la maratón de Nueva York en noviembre y un mes después no rechazó la propuesta de hacer de liebre en la maratón de Valencia. Más adelante estuvo entrenando para competir en el Campeonato de España, que para él «no salió del todo bien», y con la llegada de la Maratón de Zaragoza, no quería quedarse con un sabor amargo. «No me lo pensé dos veces y quise participar en otra maratón, esta vez en casa; pero correr tantas competiciones y en tan poco tiempo es algo físicamente muy exigente que no recomiendo y que no creo que vaya a repetir en el futuro», comenta.
García va a afrontar el mes de abril con mucha tranquilidad tras el desgaste acumulado de las últimas carreras: «Tanto física como psicológicamente necesito un poco de relax, aunque seguiré realizando deporte de otra manera». El próximo compromiso que tiene entre ceja y ceja es la 10k de Alcañiz que se celebrará el próximo 1 de mayo. «Me gustaría correr en casa aunque no sé en qué momento de forma llegaré, pero trataré de obtener un buen resultado con mi gente», concluye.









