El balance de la pretemporada es positivo con solo una derrota en seis partidos disputados. El club quiere mantenerse y asentarse en la categoría
El balón echa a rodar este domingo para los cuatro representantes bajoaragoneses en la Regional Preferente. El Club Deportivo Alcorisa regresa a la categoría tras un periplo de dos años en 1ª Regional y el objetivo es evidente: conseguir la salvación. El club, siempre destacado en regional, no ha conseguido dar el salto para permanecer en Preferente en época reciente. De hecho, en la última década logró competir dos años en Preferente (2010-11 y 2016-17), pero el equipo se convirtió en «ascensor» y terminó descendiendo al final de ambas campañas.
Por ello el Alcorisa afronta la temporada 2019-2020 con la ilusión de mantenerse al menos una temporada más para edificar un proyecto de futuro con base en Preferente. «El objetivo es que el club se asiente en la categoría, como hicieron el Utrillas a partir de la 2010-11 o el Cella a partir de la 2011-12. Si se hacen las cosas mínimamente bien y todos ponemos un poco de interés podemos conseguirlo», explica el entrenador, Fran Almolda.
El técnico, que repite tras conseguir el ascenso el año pasado, es consciente de que habrá mucha competitividad en la zona baja de la tabla pero confía en lograr la salvación. «Creo que mantener la categoría no es algo tan complicado. Al final hay que ser mejor que el resto de equipos recién ascendidos y conseguir ganar unos 10 partidos», calcula Almolda.
Refuerzos y estilo de juego
Para lograr el objetivo el club apuesta por mantener el bloque de la pasada campaña (11 jugadores repiten) aunque también han llegado siete caras nuevas para reforzar el plantel. Cabe destacar que no ha sido tarea fácil conseguir las incorporaciones pero, finalmente y tras mucho trabajo, el Alcorisa cuenta con una plantilla acorde a sus objetivos. «Estoy contento porque teniendo en cuenta la gente que ha salido con respecto a la que ha venido hemos ganado en calidad», destaca el entrenador.
Almolda plasmó su impronta en el Alcorisa de la pasada campaña y convirtió al equipo en uno de los más vistosos y amables con el balón. El cambio de categoría probablemente obligue al míster a modificar el estilo de juego, ya que en muchas ocasiones los rivales serán superiores e impondrán un ritmo que poco o nada tiene que ver con el de 1ª Regional. Por ello, será el nivel de la competición y los propios rivales los que determinen a qué jugará el Alcorisa esta temporada. «La idea que voy a inculcar a la plantilla es la de jugar siempre y cuando la salida de balón sea 100% segura. Si no, no hay ningún problema por cambiar a un estilo más directo y buscar la segunda jugada, tenemos jugadores para ambas cosas», explica.
Cabe destacar que el equipo se ejercitará tres días por semana. Dos de ellos la plantilla se dividirá entre quienes residen en el Bajo Aragón y quienes lo hacen en Zaragoza, y el viernes el entrenamiento será conjunto en el José Roca para preparar el partido del fin de semana.
Pretemporada satisfactoria
La pretemporada del club ha sido satisfactoria tanto por los resultados como por las sensaciones mostradas en el campo. El Alcorisa ha disputado seis partidos y solo ha caído derrotado en uno, el que le enfrentó a un rival puntero de la categoría como el Alcañiz (1-3). Contra el Gandesa y el Andorra el equipo cosechó sendos empates (0-0 y 1-1) y el resto de choques se cuentan por victorias: 1-3 en Maella, 2-1 contra el Utrillas y 0-5 en Calanda.
Tras las pruebas llega la hora de la verdad y lo serio empieza este domingo a las 17.00 en el José Roca, donde el cuadro alcorisano se medirá al Épila. El rival, asentado en la categoría y que jugó en Tercera en la 2016-17, llega a Alcorisa tras cuajar una buena pretemporada: únicamente cayó derrotado contra el Ebro División de Honor Juvenil y el Illueca (de Tercera), para hacerse con la victoria en el resto de partidos.







