Los alcorisanos no podrán acceder libremente hasta nueva orden al interior de la capilla de la ermita del Calvario. El motivo está en un episodio de vandalismo que se ha cebado con una puerta interior que conecta el espacio religioso con la conocida como 'casa del calvariero', un espacio adyacente que se encuentra vacío. Los vándalos han roto dos de las bisagras y uno de los cerrojos de la puerta, dejándola completamente inservible y obligando a sustituirla. Desde la parroquia explican que no se sabe todavía si se ha producido algún otro destrozo o si falta dinero en el cepillo para los donativos, pero celebran que no haya habido que lamentar destrozos en las imágenes.
"Normalmente hay una persona que abre por la mañana y otra que cierra por la tarde y durante ese tiempo se puede visitar libremente. No sabemos todavía si se entró de noche o de día aunque a primera vista entendemos que fue cuando estaba abierto y una vez dentro se dedicaron a hacer los destrozos", explica Juan Pablo Fuster, párroco de Alcorisa.
Aunque el espacio cuenta con cámaras de seguridad, los técnicos todavía no han podido determinar si en ellas se aprecia al autor o autores de vandalismo. "Son actos muy recientes y en cuento pueda se revisará las grabaciones, aun así entendemos que al ser una zona que está identificada como videovigilada el autor habrá tomado las medidas para que no se le reconozca", explica el sacerdote, que además reconoce que no tiene "ninguna idea de quién ha podido ser" y que a la espera de pruebas prefieren no hacer ningún tipo de conjetura. "No es nuestro trabajo", apunta.
La capilla sigue siendo visitable
Aunque no se sabe cuanto tiempo permanecerá cerrado el espacio, el párroco recuerda que todavía sigue siendo visitable. "Cualquier persona que quiera acceder puede pedirme la llave y devolvérmela a la vuelta", explica. Además, el sacerdote también se ha ofrecido a encender velas en nombre de aquellos que lo deseen.
"El verano es una época en la que muchos alcorisanos aprovechan las vacaciones para volver al pueblo y muchos de ellos aprovechan para subir a la capilla y por eso queremos que se siga pudiendo entrar con responsabilidad", añade el párroco.







