A la espera de los resultados de las nuevas analíticas, ayuntamientos como el de La Puebla de Híjar ya ha anunciado que este miércoles se repartirá botellas de agua entre la población. Desde el viernes la recomendación es no emplear el agua de boca para consumo humano en todas las localidades que dependen de Cueva Foradada a excepción de Oliete y Ariño, que no se han visto afectadas por el incremento de turbidez. «Hubo un corte de luz en la zona de Oliete que ocasionó que una electroválvula se abriera y que entrara agua bruta del pantano directamente en la red. Para cuando se cerró ya había entrado, poca pero ya había llegado a la red, por lo que salía con turbidez», explicó este lunes el vicepresidente de la Comarca del Bajo Martín, Adolfo Tesán, que aseguró que por la mañana «en planta salía bien». A expensas de que el apagón de la tarde del lunes no haya causado más problemas, las restricciones seguían en vigor. No obstante, este mismo miércoles esperan conocer los resultados de las nuevas analíticas que confían que sean favorables y se restablezca la normalidad.
Cabe destacar que el agua ya se estaba captando con la nueva boya flotante que se comenzó a instalar a finales del pasado año. «Las obras ya estaban terminadas y se estaba captando con la nueva boya, esto no ha tenido nada que ver», añadió Tesán. Aunque no todos los pueblos se han visto involucrados en esta ocasión, los nueve que dependen de Cueva Foradada atraviesan una grave crisis del agua desde el verano pasado. Por eso, ante la inestabilidad que no cesa desde entonces, la precaución llevó a los consistorios a restringir el consumo desde el viernes hasta nuevas instrucciones desde la Comarca. Se trata de una situación especialmente sensible para los pueblos dependientes del embalse que en el casi último año atraviesan innumerables vaivenes por la crisis del agua que se inició a raíz de la DANA del año pasado, que sacó a relucir los problemas de las infraestructuras hídricas porque en verano ya sufrieron averías. El pasado día 10 de febrero se dieron por concluidas las obras en de modernización de las infraestructuras de tratamiento y distribución. Estas actuaciones urgentes se llevaron a cabo desde el Instituto Aragonés del Agua (IAA), mientras que la Comarca del Bajo Martín se ocupó de la sustitución de la toma flotante con una inversión de 289.000 euros.









