El Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón-Caspe nombró recientemente al historiador caspolino Amadeo Barceló como nuevo presidente. Durante los últimos años había sido Isabel García la presidenta. Esta entidad cuenta ya con 69 años de historia en los que se han ido publicando trabajos de investigaciones acerca de la cultura e historia de la comarca. Pero también se ha dinamizado a través de diversas actividades. En este 2023, son 50 miembros los que integran el CECBAC.
¿Con qué sensaciones afronta esta nueva etapa?
He sido miembro del CECBAC durante muchos años, pero nunca había formado parte de la junta del Centro hasta el momento, por lo que es algo totalmente nuevo para mí. He redactado diversos temas para publicaciones que se han hecho desde aquí y siempre he estado muy a gusto. Por ello, lo asumo con muchas ganas e ilusión.
¿Qué le va a ofrecer a la entidad como presidente?
Desde la junta queremos darle continuidad a los pilares del Centro de Estudios, como son algunas de sus actividades anuales. Pero creemos que debemos aportarle frescura y nuevas ideas a la entidad. No buscamos una renovación, sino incluir a gente joven que nos pueda traer nuevas ideas. Actualmente, solo estamos 3 miembros con menos de 50 años, lo cual marca la línea de los trabajos que se hacen. Los que están tienen que estar, pero el futuro reside en la gente más joven. Creo que toda la población caspolina que tenga inquietudes acerca de estudios, humanidades, la cultura o la historia local debería estar en el Centro de Estudios del Bajo Aragón-Caspe. Además, no solo nos centramos en los temas de Caspe, sino también en los otros 5 municipios de nuestra comarca.
¿Cómo trabajan en el resto de pueblos?
Siempre resulta más cómodo trabajar en pequeños círculos. Por ejemplo, los Amics de Nonasp son muy activos, publican multitud de artículos y realizan diversas actividades constantemente. Por ello, es lógico que en esta localidad sean ellos quienes están mucho más al corriente de la cultura, historia o inquietudes nonaspinas. No obstante, sería ideal reforzar los vínculos entre asociaciones culturales de la comarca y el CECBAC. Alguna vez hemos llevado nuestras charlas y estudios a estas otras localidades, pero nos parece que es fundamental reforzar aún más los lazos con Chiprana, Maella, Fabara, Nonaspe y Fayón. Ojalá podamos sacar adelante interesantes iniciativas en estos pueblos.
¿Quiénes le acompañan en la junta?
Antonio Hernández, quien ya fue miembro de la junta hace unos años; José Fillola, historiador del arte y actual técnico de la Oficina de Turismo; y Adrián Gavín, historiador que ya ha escrito algún artículo en cuadernos de estudios. En general, todos los que forman el CECBAC son personas con inquietudes por Caspe. Poco a poco incorporaremos a nuevos miembros en la junta, pero por el momento estoy muy contento porque ya son varios los que me han dicho que quieren formar parte de este proyecto de renovación que voy a liderar y del CECBAC.
Son varios historiadores en la junta. ¿Qué cabida tiene la historia en el CECBAC?
En la actualidad, la historia abarca el mayor porcentaje de áreas a las que dedicamos nuestros esfuerzos. Pero también incluimos otros temas como la música. De hecho, recientemente fue el centenario de la muerte del músico caspolino Florencio Repollés Bielsa y trabajamos bastante en esta disciplina. Pero cualquier tema tiene cabida. De hecho, también hay otros aspectos que queremos incorporar, como es el medio ambiente.
¿Cuáles son sus próximas actividades?
El curso de Arqueología experimental es ya un clásico en el CECBAC y en él se aprenden maravillas a través de la metodología que se empleaba en la Prehistoria. Este año lo realizaremos del 15 al 18 de septiembre y la temática será la tecnología lítica. Algo similar ocurre con el curso de canto coral, que este año se llevará a cabo el 10 de junio, y es ya un clásico en el centro. Además, queremos buscar nuevos formatos que no solo sean charlas o conciertos. También queremos reforzar nuestra presencia en las redes sociales, para dar más difusión a las distintas actividades que organizamos.








gente joven con inquietudes desde luego no se quedan en el pueblo y más Caspe con lo que hay lo único que se va quedando y lo vemos todos es la mano de obra inmigrante.indiscutible