Ese «boom anunciador» de la llegada de las fiestas en honor a San Roque - que con tantas ansias esperan los caspolinos - ya está apunto de hacer vibrar la plaza España de la Ciudad del Compromiso. Con él, se desatarán seis días de pura alegría, reencuentros y locura entre peñistas y familiares. Las patronales se alargarán este año un día más y tendrán lugar desde este lunes hasta el próximo sábado.
Para los caspolinos estas fiestas están marcadas en el calendario, pero como alcaldesa, ¿las vive de forma diferente?
Las vivo intensamente, igual que todos los caspolinos que tenemos en nuestro ADN Caspe. Hay muchas personas que cada año se guardan esta fecha en el calendario y deciden pasar en Caspe las fiestas patronales.
Pertenece también a una de las peñas, La Oficina. ¿Cómo es separar el ocio y el trabajo en estas fechas?
Hay que tener una buena agenda y tratar de asistir a los actos más importantes y también compartir con amigos la diversión y el disfrute.
¿Cuál es el momento que espera con más ganas?
Hay muchos. Desde que empiezan las fiestas e incluso desde prefiestas. Un momento que llena el cuerpo de emoción es el pistoletazo de salida de la vuelta ciclista, que además cumple 40 años. Es la antesala a San Roque. El chupinazo como caspolina siempre lo he vivido intensamente, al igual que el resto de personas que vienen a pasar los días con nosotros. El sentimiento de ver el cohete disparar desde el balcón es indescriptible. El acto de la proclamación de las damas y escuchar el sonido de la banda y subir la calle Mayor anunciando la llegada de las nuevas caspolinas es muy emotivo. En cuanto a las actividades lúdicas; ponerle el cachirulo a San Roque llena de emoción y empaña los ojos. No hay que olvidar tampoco esos reencuentros y alegría posterior. Todos los hijos de los caspolinos que se han ido fuera de casa y vuelven consiguen integrarse y es muy grande ver la familia que han formado.
Comentaba que la puesta al cachirulo era una de sus actos favoritos. ¿Ha tenido la oportunidad de participar en el mismo?
Como peñista siempre y también colocándolo. La peña La oficina puso el cachirulo hace muchos años, igual 15. Es emocionante y estoy segura de que la peña Declive va a vivir uno de los actos más importantes de su vida como peña. Nadie debería perderse la oportunidad de sentirlo alguna vez.
La gente vuelve a la Ciudad del Compromiso y se reencuentra con sus amigos y familiares. ¿Son también las fiestas un momento de reivindicar el medio rural y los pueblos?
Totalmente. Al final, el invierno es duro y estamos lejos de la capital. La gente que hace la vida ahí estoy segura de que se acuerda del pueblo todos los días de su vida, pero bloquear su agenda y desplazarse a Caspe es complicado y solo se eligen las fiestas. Todo el mundo que trae aquí a su hijo adolescente pasa unos días increíbles. Todos hemos corrido por primera vez el Toro de Fuego. Tampoco nos tenemos que olvidar de que son días en el que el motor económico se incentiva y el dinero se queda el territorio.
¿Cuántos visitantes se espera que vengan?
Vamos a doblar la población y estaremos en torno a las 22.000 personas.
Todo ello creará un gran ambiente en las calles y en las plazas del pueblo.
Así es. Será extraordinario y habrá mucho dinamismo. Tenemos seis días de fiestas y serán muy intensos. Se mezcla la tradición y el olor a lo nuestro, a los gigantes, al folclore. Desde el consistorio hacemos un esfuerzo adicional y con muchísima ilusión para organizar actividades para todos. No obstante, quién pone la guinda al pastel es la participación ciudadana y el gentío de las calles.
Las fiestas tienen un año más. ¿Cómo valora esta novedad?
Muy positivamente. Los feedbacks recibidos son buenos. Si algo tiene Caspe en sus fiestas es que ves el programa y no hay descanso en prácticamente todo el día. Hay actividades durante 20 horas seguida y solo se paran al medio día coincidiendo con el año.
Este año también hay cambios en la programación de la plaza España. ¿A qué se deben?
Llevábamos unos cuantos años viendo que después de los toros de fuego las orquestas no tenían mucho éxito. Por ello, hemos apostado por hacer unos espectáculos todos los días entre las 22.00 y las 00.00. Desde la revista de Manolito Royo hasta pasando por música de diferentes géneros, mariachis o el tributo a Rocío Jurado, entre otros. Hay que recalcar, que habrá sillas para sentarse. Estoy convencida de que va a ser al gusto de todas las personas.
Uno de los protagonistas va a ser el pregonero, Miguel Caballú, ¿por qué lo han elegido desde el consistorio?
Miguel es un representante de Caspe como la copa de un pino. Es ejemplo a seguir como caspolino y como compañero de vida de este pueblo. No hay un solo día en el calendario que no hable de la Ciudad del Compromiso en un lugar u otro. Es escritor, novelista y periodista caspolino. Conoce muchísimas anécdotas y todo esto lo lleva por bandera. No hay mejor pregonero que él. Es una persona referente para los caspolinos y si hay alguien que tengamos que seguir sus pasos en cuanto a vender la ciudad en el territorio nacional e internacional es Miguel Caballú.
En el cartel de conciertos vemos grupos como Efecto Pasillo o cantantes como Juan Magán. ¿Se hace un esfuerzo por traer a artistas relevantes de nivel nacional?
Así es. Es una apuesta arriesgada porque es un cantante que actúa en las mejores discotecas y salas que hay a nivel nacional. Cuesta mucho dinero y los recursos que tenemos son los que son, pero nos merecemos una apuesta así. Hay que ser valientes. Siempre tenemos que ir a la capital si queremos ver algo relevante y por eso queremos hacer que la capital venga aquí una vez al año.
¿Cómo está siendo la respuesta de la venta de entradas y bonos?
Por el momento, muy positiva. Se están vendiendo bastantes bonos.
¿Qué deseo tiene estas fiestas?
Mi deseo es que todos los caspolinos, hijos de aquí, visitantes y personas que se acercan por curiosidad vengan a ver todo lo que tenemos preparado para estos días y que disfruten mucho y con responsabilidad. Somos muy hospitalarios y la gente que elija Caspe seguro que se llevará una experiencia inolvidable.








habrá maltrato animal a los toros y vaquillas? no debe faltar en Caspe.
no te preocupes porque si no vas a ir que más te da
y del maltrato vegetal no hablas???
porque las lechugas tambien sufren cuando las arrancas.
Acabaras comiendo piedras
Ramon Catala, el toro de fuego no es maltrato es un toro simulado con pirotecnia, no distingues, y las vaquillas no es maltrato solo se hace juegos, futbol, que mas te importa..