La campaña de quemas agrícolas autorizadas se inició el pasado 16 de octubre. La nueva directora general de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón, Ana Oliván, aporta las claves de esta nueva campaña y explica los principales retos que la institución tiene por delante.
Lleva unos meses en el cargo. ¿Cuáles son a grandes rasgos los principales retos que tienen en su Dirección General?
Soy ingeniero de montes y en mi caso lo afronto con muchísima ilusión. Para mí, por mi profesión, esto es un regalo. Debemos de recuperar esa gestión forestal de forma activa y ocuparnos de nuestras masas. Aragón tiene una superficie forestal enorme y representa el 50% de la superficie. La administración no lo puede hacer sola, tenemos que contar con todos los propietarios y con todas las empresas forestales. Debemos, por ello, de simplificar todos los procedimientos normativos y administrativos para hacer más factible el desarrollo de las tareas. Por otra parte, creo que se echa en falta que en la administración se impulsen tareas en cuanto a la gestión de esas masas y tenemos mucho trabajo por delante en sus aprovechamientos. La gestión ha estado bajo mínimos y tenemos que relanzarla. Hay un punto muy importante que es la reforestación. Tenemos que iniciar campañas de este tipo en todo Aragón y no solo en zonas por las que haya pasado un incendio forestal, sino con una visión global. El Ayuntamiento de Zaragoza impulsó hace poco ese Bosque de los Zaragozanos, pero a nivel de toda la comunidad no ha habido en los últimos años políticas de reforestación. Tenemos que trabajar además en el Pacto Verde Europeo.
¿Cómo se inicia este año la campaña de quemas agrícolas?
Comenzó ya el lunes 16 de octubre. A pesar de ello hicimos una serie de recomendaciones porque aunque la campaña comience, no siempre se pueden llevar a cabo quemas. Existe un procedimiento muy sencillo para solicitar esos permisos y autorizaciones de quema y que dependen también del tipo de restos. Los restos de poda que habitualmente se queman en montones basta con hacer una comunicación muy sencilla. En el caso de que debamos quemar superficies continuas como un pastizal entonces sí que es una acción que requiere una autorización. Es también un procedimiento sencillo y en ambos casos puede hacerse de forma telemática. Solo hay que rellenar una serie de datos básicos. Aun así, si hay personas que puedan necesitar ayuda, se pueden acercar a cualquier oficina comarca o agroambiental donde le atenderán y ayudarán a completar esta solicitud. Después de este verano tan seco, especialmente el final, la verdad que preveíamos un inicio que afrontábamos con mucha precaución. Pero afortunadamente han cambiado las condiciones meteorológicas.
¿Hasta cuándo se alargará?
La campaña es muy larga y depende del tipo de autorizaciones que se pidan. En principio estará abierta hasta el 31 de marzo. No obstante, aunque tengamos autorización hemos de tener en cuenta el Uso de Riesgo del Fuego que se da a conocer cada día. Y aún así, aunque no exista una restricción previa o el índice sea verde, hay que aplicar el sentido común, porque puede haber un punto o una zona con unas condiciones muy locales en las que se den fuertes vientos y una sequedad más acusada. En ese caso hay que ser responsables y aplicar el sentido común.
¿Hemos de contar con algunas precauciones extra?
Como decía, hay que tener en cuenta factores locales que no favorezcan que ese fuego se nos pueda escapar. Tiene además que existir una zona sin combustible, con una anchura suficiente en torno a la zona que queremos quemar. También tenemos que avisar a los propietarios de las fincas colindantes y a qué horas y qué día se va a proceder a esas quemas. Hemos de estar en todo momento vigilando la quema, cumplir las horas establecidas y por supuesto tiene que estar todo perfectamente apagado cuando se pone el Sol. Es muy habitual recibir llamadas de personas que se alarman porque ven llamas, de noche se ven a muchos kilómetros de distancia.
Se escucha mucho a pie de calle que "el monte está sucio", también se dice de los cauces fluviales. ¿En qué estado realmente se encuentran las masas forestales de Aragón?
Efectivamente es una expresión muy popular. A nosotros como técnicos nos gusta decir que el monte está en un estado de espesura adecuado o no. La realidad es que hace décadas las calefacciones y cocinas dependían de la leña que se recogía en el monte; veíamos masas mucho menos densas y se aprovechaba todo. Ahora no es así y ha habido un gran abandono en el medio rural. Es una situación difícil de revertir pero tenemos un gran reto por delante para tener esas masas en el mejor estado posible. Se lleva a cabo a través un gran trabajo a través de las cuadrillas de prevención y extinción de incendios forestales. Hay otra manera de que las masas estén en mejor estado gracias a los aprovechamientos forestales. Ahí tienen una gran importancia las empresas que aprovechan y actúan en estas masas. Más aún con ese cambio climático que se nos viene encima con unas temperaturas más altas. En resumen, la administración por sí sola no puede hacerlo pero tiene que haber un equilibrio y actuación entre todas las partes.








Lo que para ellos es simplificar, significa más faena para el ciudadano y menos para ellos.
Me parece una excelente toma de posición política el promover acciones para reforestar nuestros montes. Mucho hablar de ecología, pero lo que hace n falta son acciones, no palabras
Y de cuando empezaremos a trabajar los trabajadores de Sarga el próximo año ni mu. Todos los años igual… supongo que ésta señora comerá todos los días del año, pues mire, como nosotr@s, así de caprichosos somos…
la ganadería ni se menciona el mejor agente de limpieza de montes que tenemos y el gran apartado del monte
Muy buenas palabras en el artículo, pero temo que esa «colaboración» pública-privada al final se traduzca en una explotacion comercial de las masas forestales, donde lo que prime sea objetivo económico, olvidando lo principal, que es la potenciación de los ecosistemas.
otra cosa el monte con muchas especies arbustivas no está sucio. es un monte vivo, el bosque no lo hacen solo los árboles, que además tienen que ser, a ser posible, de muchas especies diferentes. un pinar no es un bosque, es una plantación de pinos.
Lo que hace falta es que se page en vez de cobrar a los ganaderos y hacer una bolsa de montes con lo que se paga por cada uno y ya los ganaderos deciden donde les interesa llebar a sus animales y ellos hacen el trabajo mejor que los de sarga y sin gastar gasolina ,con acciones como esta y subencionando el trasporte cuando sean zonas alejadas del ganadero estarian todos los montes limpios y abonados.
Es buena idea la quema controlada y la limpieza, o aclareo del arbolado y matorral. Hay que dar facilidades a propietarios para el aseo de las parcelas, ayudas para volver el paisaje a los cultivos abandonados en zonas de montaña.
Observó el monte por las comarcas de la provincia de Valencia, un potencial infierno el día que se den las condiciones Metereológicas de viento, calor extremo, etc
Van arder por doquier zonas urbanas dentro o limítrofes con las masas forestales.
Y seguro que llegarán, como ya está ocurriendo en otros países. Es cuestión de tiempo. Es como la tormenta perfecta, cuando se den será imparable el fuego.