La tensión por la pérdida de frecuencias de autobús en la Comarca Andorra-Sierra de Arcos y Alcorisa no solo persiste, sino que se intensifica con el paso del tiempo. Desde la supresión de varias conexiones directas con Zaragoza y otros destinos clave, las alternativas actuales obligan a realizar transbordos en Híjar, con horarios que dificultan la movilidad de estudiantes, personas mayores y población sin vehículo propio.
En la actualidad, quedan apenas dos servicios de autobús comparados con cinco que existieron en su día. Esta reducción obliga a muchas personas a depender de familiares para poder desplazarse a la capital aragonesa o sin ir más lejos, a cualquier otro municipio vecino, garantizando una carga añadida para quienes deben pedir permisos en el trabajo o ajustar su rutina diaria para acompañar a quienes no pueden valerse por sí mismos.
La indignación vecinal, latente desde hace meses, se hizo visible el pasado 10 de diciembre con una concentración multitudinaria en la estación de autobuses de Andorra, un acto que reunió a más de 600 personas y que fue recogido por La COMARCA. Aquel día marcó un antes y un después en la reivindicación por un transporte digno, acorde a las necesidades reales del territorio. Desde entonces, las demandas continúan sin obtener respuesta por parte de las administraciones competentes. Mientras tanto, crece la frustración entre la población, que insiste en una petición clara: recuperar las frecuencias previas a los recortes.
1232 firmas respaldan la petición
Tras aquella movilización, la ciudadanía ha mantenido viva la reivindicación, y por ello, han llevado a cabo durante estos meses y desde el movimiento ciudadano dirigido por Antonio Donoso, como persona individual y no como grupo político, una recogida de firmas que ha logrado el respaldo de 1.232 vecinos en municipios como Andorra, Albalate del Arzobispo, Ariño, Alloza y Alcorisa, con un objetivo común: restablecer las rutas de autobús que durante años garantizaron la vertebración y cohesión del territorio.
Ante la ausencia de respuestas institucionales, el Movimiento Ciudadano Teruel Existe se encargará de hacer llegar las firmas a las Cortes, para que pueda trasladarse al ámbito institucional y se atienda, de una vez por todas, la situación que se está viviendo en la zona.
«Cuando tú haces una reforma con respecto a cualquier cosa se supone que es para mejorar, no para ir a peor», ha añadido Antonio Donoso para La COMARCA.
Puntos que se reclaman
El manifiesto de las asociaciones de vecinos de Andorra y Alloza donde se recogen las firmas de todos los que luchan por toda esta situación, exige la reversión inmediata de los recientes cambios aplicados a los horarios y frecuencias del transporte público que conecta la localidad con Zaragoza.
Diferentes copias de este documento estuvieron repartidas durante estos últimos cuatro meses y medio en cada comercio de las localidades de Andorra y Alloza para que los vecinos colaborasen con la causa y pudieran firmar en cualquiera de los puestos durante todos estos meses que han esperado una respuesta por parte de DGA ante la situación que nunca llega. El documento, con fecha a 11 de diciembre de 2024, refleja el malestar de los vecinos y usuarios del servicio, que aseguran que las modificaciones dificultan gravemente los desplazamientos esenciales.
Según exponen, con la nueva programación de autobuses, «nos hemos quedado sin combinaciones asumibles para realizar un viaje de ida y vuelta en un día a Zaragoza en condiciones mínimas», lo que impide acudir a citas médicas, compromisos laborales y otras gestiones.
Entre las demandas principales se incluye la recuperación de los horarios anteriores, una solución sostenible que contemple las necesidades reales de movilidad, mayor transparencia en la toma de decisiones y un servicio digno y accesible que favorezca el desarrollo de los municipios. Además, denuncian que los tiempos de espera se han incrementado, así como el número de transbordos necesarios, lo que hace que el trayecto resulte "más largo y cansado". La Asociación considera que la reducción de frecuencias limita las oportunidades de desarrollo y la calidad de vida de los vecinos.
El manifiesto finaliza con un llamamiento al conjunto de la ciudadanía para que respalde esta reivindicación: «Solicitamos el apoyo de todos los ciudadanos y demandamos una respuesta inmediata de las autoridades competentes», concluyen.








