Reestructurar la movilidad en Andorra para mejorar la convivencia entre vehículos y viandantes era una de las propuestas del programa electoral del PSOE, que apuesta por incrementar la actividad cultural y deportiva en la calle para todos los públicos, especialmente para las familias. No obstante, la crisis del Covid - 19 ha cambiado los tiempos y, para llevar a cabo el «plan Andorra la calle» habrá que esperar. «Este plan requerirá una coordinación entre ayuntamiento, Polícia Local, Guardia Civil y servicios sanitarios de emergencia que tendrá que esperar», detalla el alcalde de Andorra, Antonio Amador, que reconoce la necesidad de realizar un estudio pormenorizado de movilidad para descongestionar las principales calles.
Lo que sí se ha convertido en una prioridad es facilitar la actividad hostelera en las calles del centro de bares y restaurantes que la pasada semana comenzaron a abrir sus terrazas. Por eso, desde el viernes y hasta el domingo se procedió peatonalizar el centro de forma parcial. Se cortó el tráfico en la avenida Dos de Mayo en el tramo de la céntrica plaza del Regallo.
Además se colocaron vallas para disuadir a los conductores de las calles principales como la avenida San Jorge y las calles de la Unión, Venecia y La Loma. Esta medida facilita la colocación de mesas en el exterior y los paseos de los vecinos. Este lunes por la tarde, no obstante, el Ayuntamiento se ha reunido con los hosteleros para valorar la peatonalización, que se llevará a cabo todos los fines de semana. «Aunque al principio no abrieron más que dos o tres bares, poco a poco lo han ido haciendo los demás, algo que ha descongestionado las zonas de los bares que abrieron primero», ha explicado el primer edil.







