El Dance de Santa Bárbara de Andorra ha sido reconocido con el Premio Cultura 2025 del Ayuntamiento de Andorra por ser una de las expresiones más profundas de la cultura popular local. La recuperación de este dance ha supuesto un hito para el patrimonio cultural andorrano y un motivo de orgullo para sus habitantes.
La gala de entrega del galardón tuvo lugar el viernes por la tarde en el Espacio Escénico de la Casa de Cultura de la localidad. La gala, presentada por los cómicos personajes de la compañía Kinser, se inició con un vídeo en el que se repasaban muchos de los momentos del año en los que la cultura ha sido la protagonista.
Tras una actuación musical del Combo de Guitarras de la escuela de música, se hizo alusión al reciente nombramiento de dos espacios culturales dentro de la casa de cultura de Andorra, como son el Salón de Actos 'Ángel Alcalá' y Espacio Escénico 'José Monzón' y se proyectaron dos videos que recopilaban la vida y labor de ambos. Ademas, la mujer de José Monzón recibió un detalle de mano de la concejal de Cultura, Isabel Zamora.
La compañía de teatro Kinser amenizó la gala con diferentes escenas cómicas y teatrales de la mano de sus divertidos personajes, y tras una de estas actuaciones, tomó la palabra la Concejal de Cultura para remarcar la "gran labor" que se hizo y se sigue haciendo en la recuperación del Dance. Asimismo, también hizo un inciso en la cantidad de actos culturales que se realizan en Andorra. Zamora terminó introduciendo un vídeo realizado por la televisión local sobre la historia y las características del Dance de Santa Bárbara.
Por su parte, el alcalde de Andorra, Rafael Guía, fue el encargado de entregar el galardón a los Danzantes y Gitanillas y uno de los representantes del Dance también se dirigió al público presente y al Ayuntamiento para agradecer que se les haya reconocido y otorgado este premio. Acto seguido los premiados danzaron en el escenario frente a todos los presentes.
El alcalde dedicó unas palabras a la agrupación premiada hablando sobre la historia de este Dance y sobre todo, se centraba en la labor de recuperación del Dance que se ha realizado en los últimos treinta años. También hizo referencia a la reciente declaración BIC de esta manifestación artística.
Tras las palabras de Guía, los alumnos de la escuela de música actuaron de nuevo y ,para cerrar la gala, los presentadores escenificaron una actuación musical. El colofón de la gala fue el vino español dispuesto para todos los asistentes y amenizado por la música en directo del Duo González y González.
La gala se celebró en Espacio Escénico de la Casa de Cultura./ Ayto. Andorra
Historia del dance
El Dance de Santa Bárbara es una de las expresiones más profundas de su cultura popular. Su recuperación ha supuesto un hito para el patrimonio cultural andorrano y un motivo de orgullo para sus habitantes.
Santa Bárbara, patrona de los mineros, ha sido junto a San Macario y la Virgen del Pilar una de las figuras más veneradas por los andorranos. Los primeros intentos de recuperar alguna de las mudanzas del Dance se remontan a la década de 1960, cuando Joaquín Pascual Pérez, conocido como el tío 'Casero', trató de reactivar esta tradición sin éxito.
El impulso definitivo comenzó en 1980 de la mano de Mari Cubero Rico, quien emprendió un profundo trabajo de investigación. Entrevistó a numerosos vecinos que conservaban recuerdos del Dance, ya fuese como participantes, espectadores o familiares de antiguos intérpretes. En esta labor contó con la colaboración del sacerdote Vitorio Sevilla. A finales de los años 90, el proyecto se revitalizó gracias a José Ángel Aznar y Pepe Pastor, tomando como referencia una fotocopia del libreto original de 1922 recuperado por Ángel Cañada y atribuido a Ildefonso Aznar Ferrer, 'Albarderico'.
Hasta la fecha se han recuperado diez mudanzas, cada una con su nombre, letra y música propios. Entre ellas destacan 'La Pandereta', 'Palos', 'Si subís a San Macario', 'El Degollau' (que representa la victoria del Ángel sobre el demonio), 'Arcos', 'Dichos y Contradichos', 'Espadas y Broquel' o la mudanza de cintas 'El Trenzau'.
Antiguamente, los danzantes y gitanillas eran llamados a escena mediante unas características castañuelas de gran tamaño elaboradas por el tío 'Pelotón', y que actualmente se conservan en la Sala de Dances del Centro Expositivo Pastor de Andorra. Las referencias más antiguas recogidas sobre esta tradición remontan incluso a testimonios orales, como el de Carmen Tomás, quien relataba que su abuelo Miguel Tomás enseñaba a los jóvenes a bailar con los palos. La primera mención escrita documentada data de 1902, en la prensa regional, dentro del programa festivo en honor a San Macario.
Respecto a la indumentaria, las gitanillas vestían trajes coloridos adaptados a la época, mientras que los danzantes lucían chaqueta, pantalón y un gorro adornado con flores, atuendo que se ha mantenido con ligeras modificaciones.
El 26 de octubre de 2001 comenzaron los ensayos que culminaron en la primera representación del Dance recuperado el 2 de diciembre de ese mismo año, tras veinte años de investigación impulsada inicialmente por un grupo de vecinos y respaldada por el CELAN. Aquel estreno reunió a unos 80 participantes entre danzantes, gitanillas, dos pastores, el rabadán, el mayoral y el Ángel. Hoy en día, la Cofradía de Santa Bárbara (una de las más antiguas de Andorra) continúa trabajando activamente para preservar esta tradición.
El Dance de Santa Bárbara, que no se representaba de manera completa desde 1922, se ha recuperado hoy gracias al esfuerzo conjunto del grupo de teatro, los danzantes, las gitanillas, las rondallas, el grupo de canto de la Peña El Cachirulo, los dulzaineros, la Cofradía de Santa Bárbara y, de forma especialmente destacada, gracias a Mari Cubero, Pepe Pastor y José Ángel Aznar.
Su dedicación ha permitido acercar a Andorra a su pasado, reavivando una tradición que une a generaciones y que constituye un valioso legado para la comarca. Hoy el grupo de danzantes ha aumentado, ya que se han sumado una decena de personas entre niñas y mujeres.
Recientemente, se les ha otorgado el reconocimiento de Bien de Interés Cultural Inmaterial y el dance de Santa Bárbara cierra el año con 2025 con el Premio Cultura que el Ayuntamiento de Andorra concede cada año alguna asociación o entidad que persigue divulgar la cultura.









