Los vecinos de Andorra realizarán este año por primera vez el Viacrucis del Martes Santo siguiendo las placas representativas de cada una de las 14 estaciones. El recorrido, que se desarrolla a lo largo del casco histórico de la localidad, se realizaba desde años «a ciegas» porque no había ninguna indicación de cuando se debía parar a rezar. No obstante, este año surgió la idea de crear estas placas no solo para que actúe como un referente estético, sino para «fomentar la participación».
El párroco local, David Rojas, detectó los restos de una antigua placa en la torre de la iglesia de Andorra durante una de las fases de restauración en la que el enclave se ve inmersa hasta día de hoy. «El hallazgo era un indicador de que en su día había un Viacrucis aunque ahora ya haya desaparecido», apunta Rojas. Fue entonces cuando se le ocurrió la idea de recuperar este patrimonio con diferentes placas a lo largo del pueblo, una actuación que fue aceptada por la Junta Local de la Semana Santa andorrana, quienes también la entendieron «como una oportunidad».
Tras encargar e instalar las nuevas placas se decidió mantener también la antigua en lo alto de la torre, como muestra de lo que hubo un día y lo que ahora, por suerte, se ha podido recuperar.
El municipio disfrutará esta Semana Santa de otra novedad, esta vez tradición, que también se ha ido recuperando a lo largo de estos años. Su nombre es el Despertar de los Santos, un acto que consistía en la llamada realizada por los jóvenes del pueblo a los distintos pasos procesionales que se guardaban en los domicilios particulares (ahora en el museo), usando para ello matracas y carracas. Dejó de realizarse antes de la Guerra Civil y esta Semana Santa a él se unirán nuevamente estos instrumentos este Miércoles Santo.







