La alcañizana Andrea Lecha está cursando el máster de Monarquía Hispánica en la UCM, la Universidad Complutense de Madrid. Es graduada en Historia con mención especial al mejor expediente académico y la segunda mejor nota de su promoción en selectividad en el IES Bajo Aragón. Eso sí, antes fue "un caso perdido" arrastrando asignaturas y repitiendo un curso durante la ESO.
De regreso a casa por Navidad. Unos días de relax, imagino.
Sí, lo que nos dejan. Los estudios conforme vas avanzando cursos se te comen mucho tiempo de vacaciones. Los que somos alumnos o lo hemos sido lo sabemos bien. Pero siempre hay tiempo para todo.
Eres ya graduada en Historia, lo hiciste con mención especial al mejor expediente académico de tu promoción. Eso sí, ahora estás cursando el máster en Monarquía Hispánica…
Así es. Al final, a lo largo de toda la carrera de Historia te das cuenta de que hay mucha variedad. También me gustó el grado en la Complutense por eso. Tienes geografía, filosofía, prehistoria, historia del arte… Es una mezcla de varias cosas. Si quieres seguir por impartir clases te especializas y yo opté por hacerlo en historia moderna.
Alcañiz, ciudad humanista y también tierra de historiadores… Por ejemplo, José María Maldonado. ¿Le conoces?
Por supuesto. Una de mis grandes inspiraciones a la hora de querer estudiar historia fueron grandes profesores del IES Bajo Aragón entre los que se encuentra José María Maldonado. Tengo su libro sobre el bombardeo de Alcañiz en mi habitación. También me acompañaron otros docentes excelentes a la hora de elegir el grado como Guillermo Gelabert o Esperanza Ochoa, la mujer de José María. También quiero acordarme de otros profesores como Pilar Lorenzo que, aunque no me dieron historia, me ayudaron a estar aquí hoy.
¿Crees que para estudiar historia es muy importante coincidir con este tipo de profesores que, por decirlo de alguna manera, marcan?
Nadie se mete a historia por las salidas que tiene, es una realidad. Tiene que ser algo 100% vocacional. Hubo una serie de profesores que lucharon bastante por mí. En 2º de la ESO Esperanza fue mi tutora y luchó mucho por mí incluso cuando ni yo misma u otros profesores querían. Me ayudó a mirar para adelante.
No empezaste siendo una estudiante brillante…
Yo empecé la ESO y mi trayectoria académica fue hacia abajo. Me caían 1, 2 y hasta 5 asignaturas en un mismo trimestre. Hubo un punto de inflexión en segundo. En una reunión de profesores para una evaluación se planteó que se me tenía que trasladar a Diversificación porque no tenía el nivel del resto de mis compañeros. Esperanza confió en mí, fue la única. Me dijo que fuese hacia adelante porque creía que tenía las capacidades.
La motivación fue clave entonces.
Es la motivación. Al fin y al cabo, en el instituto, muchos estudiantes hemos pasado a ser un caso aparte o lo que llamamos un caso perdido. Muchos profesores te empujan hacia arriba, pero otros muchos hacia abajo. Depende con lo que te quedes, yo me quedé con los primeros.
¿Y cómo se logra un cambio tan radical?
En 4º de la ESO llegó otro punto de inflexión. El clima en clase tampoco acompañaba y me sentía desarraigada. Mi expediente académico seguía cayendo y en ese último año de la ESO la tutora nos pasó una hoja para rellenar con lo que esperábamos hacer a partir del año siguiente a nivel académico. Llega un momento que con casos como el mío no se molestan tampoco a buscar una explicación a porqué caen tanto las notas. Y, ojo, yo en Primaria era de notable y sobresaliente.
¿Qué pusiste en el formulario?
Puse que quería hacer una FP pero también que quería hacer bachillerato. En mi caso, la tutora me dijo que no me recomendaba el bachillerato, “que estaba menos adaptado a mi nivel”. Estaba harta de que me dijesen hasta donde podía llegar. Mi madre me instó a que me presentase a recuperar todas las asignaturas y yo decidí repetir. No me lo tomé como un paso atrás sino como para tomar impulso. Me fije el objetivo y sabía que lo iba a conseguir. Quería marcar mi camino para hacer bachillerato y luego estudiar historia en la Universidad. Salí de bachillerato con mención de matrícula de honor y con la segunda mejor nota de mi promoción en la selectividad de todo el Bajo Aragón. Llegué a la UCM y he terminado con el mejor expediente académico de mi clase.
¿Qué se siente al lograr cumplir con el objetivo después de todo ese camino?
Yo siempre he tenido una vocación muy pedagógica, siempre he querido dar clase. Quiero ser la esperanza que fueron para mí algunos profesores. Quiero ayudar y poner una mano en el hombro siempre que sea posible. Ser un punto de reflexión. Los alumnos no siempre hacemos las cosas bien pero tampoco los profesores. He llegado hasta aquí de la mejor manera posible pero poniéndome yo mis propios límites.
Estudias ahora ese máster en Monarquía Hispánica. ¿Por qué?
Yo empecé la carrera queriéndome especializar en historia antigua porque hice latín y griego y me pareció increíble. Luego vi que por ahí no era. También hice una excursión al Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid que me supuso un antes y un después. Me propuse estudiar a su fundadora, a Juana de Austria. Sobre ella versó en parte mi TFG y quiero que sea mi proyecto de investigación en futuro.
¿Tu futuro pasa entonces por la investigación?
El futuro investigador para los que cursamos humanidades está muy difícil incluso para la excelencia académica. Tienes que conseguir una beca predoctoral para después hacer tu doctorado y después enseñar en la Universidad. Si eso no funciona, porque también hay unos plazos, están las oposiciones de bibliotecas y archivos. También, aunque no lo parezca, es apasionante.








Enhorabuena Andrea, te lo mereces.
Un caso claro de cómo las personas con mucha capacidad se desmotivan dentro del sistema educativo y no se adaptan a él. Cuando lo consiguen, es porque llegan a tener mucha motivación. Lástima esos profesores que se empeñan en decir de qué es, o no es, capaz su alumnado, sin saber nada sobre las capacidades de este. ¡Enhorabuena, Andrea! Todo el mérito es tuyo.
Es decir, que la mejor profesora que tuvo esta alumna fue la de 4 ESO… No le mintió, le dijo una realidad dolorosa y objetiva: «no estás al nivel». Y eso no significa no ser inteligente, o no ser capaz, significa, simplemente, «en este momento no tienes los conocimientos suficientes para cursar un bachillerato con aprovechamiento» Esa realidad dolorosa fue la que le tocó el orgullo y la impulsó hacia arriba. La motivación es solo un punto de partida que puede (o no) nacer del profesor, pero no se consigue nada solo con motivación: hace falta esfuerzo y constancia, y esas solo puede venir del propio alumno. Quizás menos condescendencia despertaría a muchos alumnos y alumnas del letargo… En cualquier caso, enhorabuena a esta alumna por sus logros, que son suyos, pero también de esa profesora de 4ESO que supo tocarle la fibra. La vida nos enseña de muchas maneras, a veces con cariño, otras con dureza. Los sabios no sólo se responsabilizan de sus éxitos, también de sus fracasos (que sueñen ser los que les conducen al éxito).
100% de acuerdo
Esperanza es la mejor, fue mi tutora en 2 de Bachillerato y es una mujer increíble, de verdad, yo también le estoy muy agradecida, al igual que Andrea me emociona porque es una mujer que sabe ver más allá.
La cara de una alumna en un curso que yo impartía, fue todo un poema y yo inflada como un pavo 😂😂. Esa misma alumna, años atrás me recomendó ir a trabajar a una granja, ya que no “servía “ como estudiante, gracias Pilar por aquel comentario, hiciste que me enfureciera y te diera en los morros. Parece ser, que solo hay que animar a los alumnos brillantes. Mi hija pequeña, con una discalculia, ha tenido que llegar a 6 de primaria, para encontrar a la persona adecuada que ha creído en ella y la apoya. La Educación está enfocada para los que sacan buenas notas, el resto, como no tengas recursos, se quedan en el camino.
Ser un profesor no es lo mismo que trabajar de profesor. El profesor es el que guía, el conductor. El sistema educativo español es un desastre xq coloca al frente de la vida de los futuros españoles a personas amargadas y frustradas q pagan su declive con personas q no tienen recursos para salir adelante a pesar de ellos.
Ser profesor es lo más grande, cobrar x ser un maltratador emocional debería, estar penado por ley y en la sociedad.
El sistema educativo es un desastre por muchos motivos… Y causas hay muchas: la falta de inversión, el desvío de fondos a la privada y concertada, el cambio de ley que nos regalan las autoridades cada 2 o 3 años, la hiperconexión a las pantallas de los chavales (se enganchan al móvil antes que al bibe), la ausencia de educación en casa, la poca implicación de las familias, la escasa motivación de los discentes… Profesores hay buenos y malos, como en todos los trabajos. Pero para entrar a un aula de secundaria ahora mismo, con la que está cayendo, hay que tener mucho valor. Solo por eso, el profesorado tiene todo mi respeto. No soy profesor, pero trabajo en un instituto como PAS. Y lo veo cada día. Chavales que pasan de estudiar, que faltan el respeto al profesorado y a quienes no somos profesorado día sí y día también, que van a lo suyo, a quienes todo se les justifica porque son adolescentes… Pero iay de aquel que ose decirle a alguno que no tiene nivel! Para qué queremos más. Se presenta allí toda la familia (que no se ha preocupado en todo el año) para exigir responsabilidades ante tamaña ofensa. Esta misma alumna reconoce que no daba lo que tenía que dar, que hasta que no le dijeron que no teníael nivel, no se puso en serio. ¿Y eso de quién es la culpa? ¿Del profesor? ¿Que luego maduró y se puso a estudiar? Bravo por ella. Pero hagamos a los chicos y chicas responsables de sus éxitos y de sus errores. Y dejemos de tirar balones fuera. Ya hubiera querido yo tener la mitad de oportunidades que se les da a los chavales ahora. Y no. El profesor no tiene que ser psicólogo, amigo, maestro, padre, madre, educador, domador, apaciguador, mediador, planificados familiar… El profesor tiene que transmitir conocimiento en un marcó de respeto mutuo. Para lo demás hacen falta familias, educadores sociales, psicólogos, etc… y que cada uno haga su parte.
Entre las causas del desastre educativo ni mencionas a los profesores: Suspensión de los cursos e inmediata dispersión de todos sus docentes y discentes.
o sea, todos a la calle y empezar de cero
Los mencioné al principio: los hay buenos y malos, ni en mayor ni en menor proporción que en cualquier otro trabajo. Pero claro, si esa es la opinión que tienen de toooodo un colectivo, que según he leído aquí son «personas en declive», maltratados emocionales, que tienen que ir todos a la calle… En fin, ciertas opiniones dicen mucho de quién las emite. Poco que añadir. El problema es que eso es lo que escuchan muchos chavales en sus casas… Luego hablamos de faltas de respeto… Lo más triste es que muchos aún no han comprendido que el profesor no es el enemigo. Y su visión beligerante la acabará pagando, a la larga, su hijo… Por mucho que les quede el consuelo de que la culpa era de todo no la tenía el nene, que no daba ni golpe, ni los padres, que pasaban de implicarse… no, la culpa era de ese profesor que un día le dijo algo terrible que lo teaumatizó…
«…cobrar por ser un maltratador emocional debería, estar penado por la sociedad». Y también debería estar penado el maltratador de los profesores, el que va al colegio/instituto a maltratar psicológica o físicamente al profesor porque le ha llamado la atención a un alumno. Eso también debería estar penado. Ya está bien de la mala educación de los alumnos que se tienen que chupar los profesores sin el apoyo de los padres, que la educación viene de casa
Yo arrastraba hasta 8, repetí 2do de la ESO y me terminé 3ro y 4to en Diversificación, tras terminar hice bachillerato, 2FP profesionales de grado superior siendo el primero de mi promoción y una carrera universitaria siendo también el primero de mi promoción… la ESO no significa nada, hay mucha diferencia entre estudiar cosas random/genéricas y temas que realmente te apasionan.
Mi más sincera enhorabuena y administración, y mis mejores deseos para tu futuro.
muchas gracias. buena entrevista y buena visión de la enseñanza: motivación (hay q inculcar buen ánimo) y esfuerzo. Cada uno ha de reaccionar positivamente…..para aprender día a día….y ayudar a los de alrededor
No toca culpar al sistema. sino felicitar a las personas que se lo merecen… felicidades Andrea… felicidades Esperanza… sois el ejemplo desde los dos puntos de vista de la alumna y la profesora
Hay algo que no funciona en los institutos aragoneses. Hace falta más crítica constructiva para solucionarlo. Miremos cuántos de los chavales que entraron en primero de la ESO en un instituto y al cabo de los 4 años salieron con la ESO aprobada. Miremos datos y veremos que hay algo que no se está haciendo bien. La desmotivación de muchos de los chavales en el instituto es demasiado grande.
no se hacen respetar!!! van de colegas!!! ya veremos qué generación!!
Javier, no sé puede contestar mejor. El problema realmente no es de los chavales, es de la educación que reciben en casa y de los comentarios peyorativos que escuchan permanentemente del profesorado Padres que no ejercen de padres y lo delegan todo al sistema educativo, y justifican permanentente a sus hijos para no hacer autocritica de su nefasta labor como padres
a mí hija le dijo una profesora cuando tenía quince años que no estaba hecha para los estudios superiores. hoy es doctora en derecho penal y ha sacado el n° 1 en las oposiciones a Juez
Muy bien dicho Javier, podemos encontrar de todo pero también hay que dar importancia a la responsabilidad del alumno, es muy complicado cuando es el propio alumno el que no quiere y pasa de todo, son momentos de mucho cambio que algunos niños no llevan bien y de eso no podemos hacer responsables a los profesores.
mi hijo tiene TDAH y en 5 y 6 de primaria la tutora que tenía lo humillaba constantemente, delante de toda la clase le decía que su hija de 5 años era más rápida que el, a raíz de todas las humillaciones de la profesora los demás compañeros también se metían con el, y el el patio le quitaban el almuerzo y se lo pasaban como si fuera una pelota, hice un montón de registros de entrada en el colegio, y reuniones con la inspectora de zona, pero no conseguí nada, en mi caso de tapan unos a otros, para no dar mala imagen en el colegio, ahora va al Instituto y tiene muy buenos, buenísimos profesores, que diferencia con la profesora de primaria, para ser docente en mi humilde opinión tienes que tener vocación, es como los bomberos y médicos ect… sin vocación vamos mal.
Hola Andrea, muchísimas felicidades,y gracias a esos profesores que la apoyaron y la empujaron ha ir para alante. Mi hija aún va en primaria tiene un TDA y disgrafia,es inteligente pero le cuesta mucho concentrarse. Ella también tubo una profesora que la hundió y su autoestima se la tiró por el suelo y lo peor que a los demás se los llevo en su manipulación a su terreno.Nunca pedí que me la aprobaran por tener ese problema,cosa que mas o menos me decían, hasta que no me la valoraron no descansé. hoy tiene un profesor que la comprende y la apoyan, aunque a ella le cueste y le tengan que suspender alguna se que no lo hace por mal, todo lo contrario, y el trato que le da le ha subido algo esa autoestima que la tenía por los suelos. Por eso gracias a todos los profesores que ayudas a todos los alumnos con o sin problema de aprendizaje.
Soy docente de instituto desde hace pocos años y, tras haber trabajado en otros ámbitos, decidí dedicarme a esto por cuestiones relacionadas con la conciliación familiar (y sí, sí tenía vocación, incluso desde niña, y ya había trabajado en educación no formal en diferentes momentos de mi vida. Puedes tener varias vocaciones en la vida).
Cuando empecé, en parte me sentí atraída porque me parecía que era un trabajo menos exigente en carga horaria. Nada más lejos de la realidad: más allá de las clases, burocracia infinita, a la que le tienes que sumar el tiempo que te lleva preparar materiales y actividades y adaptarlas al alumnado que lo requiere, corregirlas, atender a las familias (no sólo presencialmente, si no por correo, teléfono, etc.)… De repente me di cuenta de que en vez de 37 – 40 horas semanales trabajaba 50 ó 60 o quizás incluso más… Después del tiempo en el centro educativo, hay otra jornada entera en tu casa llena de tareas, la mayoría urgentes, que tienes que sacar adelante. Y no es que me pase a mí, por ser especialmente torpe o lenta, sino que es el día a día de la mayoría de los docentes. Habrá quien diga que se compensa con las vacaciones, que no son de tres meses como dice la gente por ahí, pero que sí son algo más prolongadas que en otros ámbitos y totalmente esenciales porque yo, sinceramente, sin ese periodo de desconexión, no sería capaz de volver a un trabajo tan intenso desde el punto de vista de carga de trabajo y emocional.
La sociedad se ha empeñado en que los problemas que tiene la educación son culpa de los profesores, y esa idea errónea no le hace ningún favor a la educación. Los problemas de la educación son sistémicos: a los profesores nos ponen ahí y nuestro margen de actuación es muy limitado. Para empezar, yo de media y según el curso he tenido entre 160 y 180 alumnos/as. A la mayoría les veo tres horas a la semana, a lo sumo cuatro, mezclados con otros 30 y teniendo que impartir al mismo tiempo un currículo que es inabarcable. ¿De verdad así se puede conocer al alumnado? Mientras que no bajen los ratios, eso es una mPero, además, tenemos que lidiar con esa sociedad que no reconoce la labor del profesorado, con alumnos/as que faltan continuamente el respeto y que son la imagen de las familias que también te lo faltan, de un sistema en el que ya parece que da igual lo que logres o te esfuerces, porque al final se te acaba aprobando de todas formas. Sinceramente, los centros educativos se han convertido en una especie de «guarderías» dónde te cuidan a los críos mientras tú vas a trabajar, al menos en la ESO. Los docentes tratamos de transmitir valores, que se quedan diluidos en la sociedad del postureo en las redes sociales, que parece que es lo único que les importa (los smartphones y demás tecnologías adictivas deberían de prohibirse a los menores de edad). Los equipos de orientación no dan abasto porque el personal es insuficiente. No hay reuniones del equipo docente de cada grupo en las que intercambiar información y poder fijar unos límites mínimos (estos vienen impuestos desde jefatura, que tampoco da abasto). Y así podría seguir un buen rato. Desgraciadamente, el alumnado se ve empujado a engullir contenidos sin sentido crítico (no hay tiempo para ello) y a formarse para de mayores ser unas marionetas más del engranaje social. El tiempo dedicado a actividades que requieran pensamiento crítico, creatividad, forma física y autonomía es irrisorio.
Y como docente, tienes que darlo todo. Somos personas. A veces no estamos con la salud al 100%, o no hemos podido dormir esa noche por mil razones (maternidad, cuidados a mayores, etc.) El día que no estás al 100% y tienes un despiste, o no tienes energía para dinamizar a un grupo de treinta y tantos adolescentes, entonces prepárate porque te lo van a estar reprochando durante el resto del curso. Y no vayas a pedir la baja porque el médico no lo va a entender, y en caso de que sí lo haga no van a enviar a alguien que te sustituya hasta no se sabe cuando. Y la responsabilidad será tuya porque les has dejado tirados.
En fin, que me gusta mi trabajo, pero últimamente me estoy planteando si de verdad es donde quería estar.
Y enhorabuena a esta chica que ha sabido encontrar su camino porque tal y como están las cosas, no es nada fácil. Estoy de acuerdo en que la persona que le explicó que tendría que seguir por Diversificación fue sincera, y repetir fue una decisión valiente porque es algo muy estigmatizado y para nada tan dramático como se pinta. Creo que puede llegar a ser un regalo si se aprovecha para ganar nivel y madurez y reflexionar.
Me parece my significativo el hecho de que tantos comentarios están de acuerdo sobre los efectos negativos de la enseñanza secundaria tal como está. Muchos jóvenes salen de primaria con su curiosidad y su motivación intactas o casi intactas. La proporción que demuestra estas calidades tan esenciales ha diminuido enormemente tres o cuatro años después y varios entre los que luego han tenido éxito se ponen de acuerdo que les ha salvado un solo profesor inspirador o que ha reconocido sus capacidades poco desarrolladas. Algo tenemos que hacer, y urgentemente para salvar el futuro académico y profesional del país.
Somos la clase de PCE I del CPEE Gloria Fuertes: Iván Lecha, Iker, Alejandro, Abdel, Adexe, Alan, Lucía y Fátima.
Enhorabuena por la foto y por la noticia. Te admiramos mucho por tu esfuerzo.
Te invitamos a visitarnos y contarnos tu historia.