El Domingo de Resurrección con la procesión de Las Palometas ha puesto el broche final a la Semana Santa de Alcañiz. Con una plaza de España abarrotada, como ha estado el resto días en todas las procesiones, el público ha aguardado en sus posiciones desde momentos antes de que empezara el acto.
La salida de la iglesia de la corporación municipal y del párroco bajo palio portando la custodia daba comienzo a uno de los actos más significativos e identitarios de la Semana Santa alcañizana. Desde la otra parte de la Plaza, por la calle Espejo, ha asomado, también puntual, la comitiva formada por las cofradías de la Virgen del Carmen y del Santo Entierro, presidida por los dos estandartes, seguida de la peana con la granada, aún cerrada, con la Virgen del Carmen dentro. Solo un cielo cubierto de nubes ha hecho que este acto que culmina la Semana Santa alcañizana haya lucido en su máximo esplendor.
A su encuentro, este año un poco más abajo, junto a la farola, por las obras en la lonja del ayuntamiento, y después de realizar las correspondientes tres genuflexiones, ha llegado el momento que todos estaban esperando y que nadie quería perderse: la apertura de la granada. Así ha sido, la granda se ha abierto y de ella han salido 12 palomas - palometas - simbolizando los 12 apóstoles y la resurrección de Cristo, seguidas bajo la atenta mirada de un público que entre aplausos y vitoreo ha intentado seguir con la mirada el vuelo de las aves.
Acompañados por el 'Aleluya' interpretado por la asociación Unión Musical Lira Alcañizana, la comitiva ha continuado hasta la parroquia desde donde, tras serle colocada la corona, ha regresado en procesión hasta su templo, la iglesia del Carmen.
La Virgen del Carmen recorre las calles de Alcañiz en dos ocasiones al año. El día de su festividad en que procesiona hasta la iglesia de su advocación y regresa a la parroquia, y el Domingo de Resurrección, en la conocida como Procesión de las Palometas.
Con este acto tan característico y particular, Alcañiz ha cerrado su Semana Santa. Unos días intensos marcados por la inestabilidad meteorológica, pero que, finalmente, no ha impedido que todos los actos se desarrollarán con total normalidad, y que ha congregado a miles de vecinos, visitantes y amantes de la tradición en la completa programación religiosa, histórica y cultural de la Ruta del Tambor y el Bombo.














