La DPT trabaja en 2 kilómetros de la carretera de Calaceite, sin embargo los 7 restantes no cuentan todavía con proyecto
Malestar entre los vecinos y conductores de Arens de Lledó por el estado de las dos carreteras de acceso a la localidad. Pese a que parte de la solución está más cerca gracias a la actuación que está llevando a cabo la Diputación Provincial de Teruel en la carretera de Arens a Calaceite, lo cierto es que, tal y como denuncian desde la localidad, todavía queda mucho por hacer. Actualmente la institución provincial está ejecutando obras en un tramo de casi 2 kilómetros en unos trabajos que estarán listos a finales de otoño y que cuentan con una inversión de 288.000 euros.
Todo ello después de la actuación que se llevó a cabo en 2017 en el primero de los puntos kilométricos de esta vía de casi 10 kilómetros de longitud que comunica la localidad, no solo con Calaceite sino con Alcañiz y Zaragoza. Sin embargo preocupa que los 7 kilómetros restantes no cuentan todavía con un proyecto de obra, por lo que desde la localidad temen que las obras del resto de la vía se retrasen varios años.

Por ello, como solución de emergencia, demandan que se asfalte de manera provisional toda la carretera cuyo asfalto actualmente se encuentra en un deplorable estado de conservación. «Nos tememos que al no tener todavía proyecto, la reforma tarde muchos años en llegar. Mientras tanto estamos preocupados porque la carretera es totalmente insegura», explicó Xavier Cortés, alcalde de Arens de Lledó. Esta inseguridad que lleva varios años siendo denunciada por la asociación ProVial, entre otros colectivos.

Misma situación hacia Valderrobres
La situación se repite en la carretera que comunica la localidad con Valderrobres a través de Lledó y Cretas y con la vecina Horta de Sant Joan. El asfalto de la TE-3303 se encuentra en muy mal estado, prácticamente no existe señalización vertical y horizontal, se suceden varias curvas peligrosas y hay varios puntos de gran inseguridad como la intersección de la carretera de Lledó y Horta. Algo que padecen a diario los alumnos del IES Matarraña que hacen uso del transporte escolar.
En este caso, y pese a que los vecinos dependen a diario de esta carretera en teoría provincial, ninguna administración la reconoce oficialmente. De hecho, la propia Diputación Provincial la consideró «un camino asfaltado» cuando se reivindicó la mejora la anterior legislatura. Ambas registran además peligrosos desprendimientos en épocas de lluvia.

Diferencias entre administraciones
Llama también la atención en la carretera de Arens a Horta la diferencia entre el firme que discurre por lado aragonés, en muy mal estado, y el asfalto del lado catalán. Pese a que la calzada del lado tarraconense es de igual modo, estrecha, el asfalto está en buenas condiciones.
La diferencia entre firmes también es llamativa ya en Cretas, en la A-231 -de titularidad autonómica- que comunica Alcañiz y Tortosa. Mientras en los años 90 el tramo catalán estaba en mal estado de conservación y el aragonés en buenas condiciones, en los últimos años se ha dado la vuelta a la situación y el tramo matarrañense arrastra años de abandono.








Parece que la Diputación de Teruel se esta interesando por nuestras carreteras. Después del paron de D. Ramón Millán. Ahora el paron lo tenemos en Castellote. Como es el alcalde en mayoria. Pues eso. Con la experiencia que tiene se merienda a la oposición. Claro que para eso le votamos.
Si empiezan una carretera lo que deberían hacer es acabarla, ya vale de ir por carreteras deplorables, deberían dar un buen viaje por TODA la provincia de Teruel.