El característico alambique y los olores y sabores de los mejores productos de calidad han sido los protagonistas en la XXIX edición de la Feria de Recursos Naturales y Medio Ambiente de Ráfales. Centenares de personas han desfilado por los más en torno a 50 stands que han sido protagonistas durante todo el fin de semana. Productos típicos, embutidos, quesos, aceites, vinos y turrones han sido solo algunos de los participantes. Ha habido espacio para los puestos de artesanía, oficios antiguos, aperos de labranza, juegos para los más pequeños y diferentes tipos de herramientas.
Tampoco ha faltado el icónico alambique en una de las esquinas de la plaza y llevaba ya varios días elaborando el ‘aiguardent’. La tradición manda probar el licor junto con una casqueta. El mercadillo se dispondrá, asimismo, por la calle del Arrabal. «Contamos con asistentes que llevan ya años viniendo. Algunos incluso desde hace 40 años, antes de que se decidiese a reenfocar la temática de la feria», explica Cristian Berge, concejal de cultura del Ayuntamiento de Ráfales. Además del ‘aiguardent’ existe también en la localidad la tradición de consumir los denominados tordos o ‘pajarets’. Es en esta época cuando este ave migratoria se establece en el territorio. No obstante, el cambio climático está alterando la dinámica de estas aves migratorias.
Se trata de una feria se celebra siempre coincidiendo con la festividad de San Martín. "Es la cita más importante de todo el año para nosotros, es un exponente del potencial y el trabajo que desde municipios pequeños como el nuestro se puede llevar a cabo y estamos muy satisfechos porque la asistencia ha sido constante y elevada durante todo el fin de semana", explica José Ramón Arrufat, alcalde de Ráfales. Las buenas previsiones meteorológicas y el tirón de una de las ferias más consolidadas del territorio han asegurado una gran afluencia de visitantes durante todo el fin de semana. Además del recinto ferial, la localidad ha acogido una charla sobre violencia de género a cargo de Mercé Vidal. El sábado por la noche fue el turno de una orquesta que actuó en el pabellón municipal.
La jornada dominical ha contado con una dilatada presencia institucional. El alcalde, José Ramón Arrufat, ha estado arropado por el presidente de la comarca del Matarraña, Fernando Camps; el diputado en las Cortes de Aragón, Alberto Izquierdo; los diputados provinciales Marta Sancho (Turismo) y Javier Ciprés (Desarrollo Territorial y Lucha contra la Despoblación); la nueva presidenta de Omezyma y alcaldesa de Lledó, Teresa Crivillé, los consejeros comarcales Ignacio Belanche y Juan Miguel Monclús -alcalde de Calaceite- y otros primeros ediles como Ricardo Blanch, de Peñarroya de Tastavins.
Siglos de historia
La Feria de Ráfales tiene su origen en la Edad Media. Tras la independencia que el municipio obtuvo de la vecina localidad de Monroyo, el Rey de Aragón otorgó el privilegio a la localidad para celebrar feria durante la primera quincena del mes de noviembre. «Es una época en la que ya se ha acabado la vendimia, aún no se ha empezado la almendra y por tanto históricamente debieron considerar que eran unas fechas idóneas», añade Berge.
También la tradición de la destilación del vino para elaborar aguardiente tiene su historia. Este licor se destilaba aprovechando los excedentes de vino del año anterior. Una vez se empezaba a elaborar vino del año actual, si sobraba de la anterior cosecha una parte se utilizaba para elaborar vinagre y otra para destilarlo. «Contamos aún con numerosas bodegas y trujales en las viviendas de Ráfales. Aquí hubo una gran actividad económica en torno al vino, que aunque lamentablemente ahora ha desaparecido casi por completo, mantenemos la tradición», añade Berge.
Concurso fotográfico
La Feria de Ráfales es, desde la constitución de la comarca del Matarraña, la cita que acoge la entrega de premios del Concurso Fotográfico que organiza la institución comarcal. Por ello el templo gótico de Ráfales ha acogido la ceremonia que tendrá lugar el domingo por la mañana. Las en torno a 70 fotografías participantes se instalaron y expusieron hace varios días en el templo parroquial. Sin embargo el nombre de los premiados se ha dado a conocer en el transcurso del citado evento.
Los premiados han sido, en categoría Fauna, Esther García con su fotografía ‘Sobrevolando el Hinojo’. En segundo lugar, ‘L’Astor’ de Baptista Pla fue el segundo clasificado y en tercer puesto ‘La Joya del Riu’ de Marcel Barceló. El primer premio para la categoría Oficios Antiguos ha sido para Ricardo Rodríguez, con su fotografía ‘Encordando el Pasado’. En segundo lugar ‘Manos Artesanas’ de Joaquín Querol y en tercer lugar ‘Lo Cisteller’ de Antonio López. En Arquitectura Popular el ganador ha sido David Vilas con su fotografía ‘Tinieblas en el Castillo’. ‘La Font del Melo’ de Laura Querol ha sido la segunda, y ‘Amanece en Valderrobres’ de José Antonio Aldeguer, la tercera. En Entorno y Paisaje, el ganador fue José Ángel Monclús con su fotografía ‘Hace Garbí’. ‘Ráfales Encantado’ de Diana Osuna fue la segunda clasificada y ‘Polos Opuestos’ de Adrían Rincón la tercera del concurso. La Mención Especial, que en esta ocasión fue para la Vía Verde de la Val de Zafán, ha sido para Beatriz Pasamar con su fotografía ‘Vías Perdidas’.


















La Feria de Rafales, es seguramente la más interesante de todo el territorio.