El pintor Álvaro Lombarte, nacido en Peñarroya de Tastavins, ha elegido La Fresneda para
presentar su obra reciente. Se trata de una colección de casi 30 piezas de pinturas acrílicas sobre lienzo, cartón o papel reciclado, además de serigrafías. La obra está abierta al público, quienes puede visitarlas y comprarlas en la Galería/22, la casa de los mecenas suizos Esther Hoffmann y Carlo Waschs. Por la galería de Esther y Carlo han pasado más de 10 artistas desde su apertura en 2016. La exposición se puede visitar desde el 17 de julio, y estará abierta hasta el domingo. Tras un mes desde su apertura, el artista reconoce estar satisfecho por la acogida. «Ha tenido muy buena aceptación, gran cantidad de gente ha venido a ver y comprar, estoy muy contento», subraya Álvaro Lombarte.
La exposición de Lombarte se compone de piezas de temática variada, referencias a la naturaleza, retratos y también incluye un importante peso de la geometría. Algunas de las piezas están creadas a partir de retales de una antigua imprenta, lo que permite re-aprovechar las materias primas y darle aún más historia a cada lienzo. «Las obras son mi mundo, que siempre está unido a la expresión y a la composición geométrica, aunque es mejor verla que explicarla, es muy difícil hacerlo», explica el pintor. Además, la colección se gestó entre 2019 y 2022, por lo que el artista confiesa que la pandemia aparece reflejada en las piezas.
El alcañizano se formó en la Facultad de Bellas Artes San Jorge de Barcelona, y a lo largo de su carrera ha presentado diez exposiciones individuales y veinte colectivas. Lombarte ha elegido la tierra que le vio nacer y en la que de niño pasó los veranos para mostrar su trabajo más reciente. «Me gustan los pueblos y sus colores, aquí está parte de mi familia y es todo muy intenso. No regreso a la comarca porque nunca me he ido», subraya.







