Asadicc ha conmemorado este domingo en Caspe el Día Internacional de las Personas con Discapacidad reivindicando su derecho a una vivienda adecuada que se ajuste a sus necesidades y que se establezcan sistemas que faciliten el acceso a asistentes personales asegurando así una vida independiente y autónoma. Estas han sido las principales reclamaciones del manifiesto que ha leído el presidente de la Asociación de Ayuda a las Personas con Discapacidad de Caspe y Comarca, José Manuel Jariod, antes de comenzar la caminata accesible solidaria, que ha vendido casi 600 dorsales. Muchos para los asistentes en la marcha y otros para los que han querido colaborar sin participar adquiriendo el dorsal solidario a 5 euros para que la entidad pueda seguir con el Proyecto Rumbo.
Este programa experimental de asistencia personal que finaliza el 31 de diciembre ha ayudado a dar respuesta a las necesidades diarias para la vida a casi 50 personas con discapacidad y/o dependencia en el Bajo Aragón Caspe. Algunas de ellas llevaban más de un año sin salir de sus viviendas. El proyecto Rumbo fue impulsado por el Gobierno Central y termina este mes por lo que Asadicc quiere implicar a más administraciones para que colaboren económicamente y pueda continuar. «Estamos trabajando duro para intentar darle continuidad a este proyecto creando en nuestra entidad el servicio de asistencia personal. Para ello es más que necesaria la implicación económica y social de las administraciones públicas del territorio. Sin su apoyo firme y sin titubeos, no será posible. Esperamos que no sea el caso», ha reivindicado Jariod.
El Ayuntamiento caspolino ya se ha comprometido y Asadicc también está hablando con la Comarca del Bajo Aragón Caspe, la Diputación de Zaragoza y el Gobierno de Aragón a través del Instituto Aragonés de Servicios Sociales.

En una jornada festiva pero también reivindicativa, ha pedido que la accesibilidad en espacios públicos «no sea una mera aspiración sino una realidad palpable». «Urge la implementación y el fortalecimiento de políticas que garanticen la plena accesibilidad en entornos urbanos, edificaciones y servicios públicos, promoviendo la eliminación de barreras físicas y comunicativas que obstaculizan la participación en condiciones de igualdad», ha pedido.
El presidente de Asadicc ha abogado también «por un cambio cultural que fomente la comprensión, la empatía y la inclusión, reconociendo la diversidad como un valor enriquecedor para la sociedad»: «es fundamental desafiar los estereotipos y prejuicios arraigados, promoviendo una cultura que celebre las diferencias y fomente la igualdad de oportunidades para todas las personas».

1,8 millones de personas necesitan ayuda para salir de casa
Más de 1,8 millones de personas con movilidad reducida en nuestro país precisan la ayuda de otra persona para salir de su casa y alrededor de 100.000 personas no pueden hacerlo nunca porque no disponen de esta ayuda. El 22% de los aragoneses con movilidad reducida ha tenido que cambiar de domicilio por la falta de accesibilidad del inmueble donde residían, una cifra que asciende al 31% en el caso de quienes se desplazan en silla de ruedas.
Por ello, Jariod ha reclamado que es esencial garantizar la disponibilidad de viviendas adaptadas y accesibles, equipadas con tecnologías y diseños inclusivos que permitan la independencia y la plena participación de todas las personas con discapacidad. «Queda claro que la Ley de Propiedad Horizontal no funciona y necesita una reforma urgente para que los costes de obras y actuaciones de accesibilidad en elementos comunes de los edificios residenciales donde vivan personas con discapacidad o mayores de 70 años sean asumidos en su integridad por las propias comunidades vecinales, habilitando ayudas públicas suficientes cuando sea preciso para que el esfuerzo económico sea llevadero para las comunidades de propietarios y para las personas residentes en éstas», ha leído el presidente.








Muy buena mañana gracias a vosotros, da gusto ver la plaza llena, y en la caminata me encanto..