Solo el 34% de las mujeres de Aragón ocupan puestos directivos y la comunidad se sitúa 6 puntos por debabjo de la media nacional, según el informe 'Women in Business 2024' elaborado por la consoltura Grab Thornton. Además, tal como explican algunas de ellas que viven y trabajan en el Bajo Aragón Histórico, la situación se agudiza todavía más en el mundo rural, en especial debido a la dificultades a la hora de conciliar, ya que normalmente son las mujeres las que llevan el peso del cuidado de los hijos y de las labores domésticas. «Nosotras estamos pendientes de todo y debemos alcanzar siempre los objetivos y en ocasiones afecta a la salud mental», corrobora Teresa Alquezar, co propietaria de 'Prados del Colono'.
Gabriela Tapalanga; Mónica Ariño; Teresa Alquezar; Ana Barrabino; Isabel Félez y Ana Romeo son 6 mujeres que ocupan altos cargos en sus empresas y también la cara visible de muchas de ellas. La mayoría señala que para mejorar esos datos y alcanzar la igualdad, el primer impulso debe empezar desde los cimientos, es decir impartir una buena educación basada en el respecto y la igualdad tanto en las escuelas como fuera de ellas. Además, de explicarles y enseñarles ejemplos de mujeres que han alcanzado el éxito para que se conviertan en referentes a seguir. Apoyarlos y darles confianza suficiente debería ser obligatorio. «Tienen que crecer percibiendo valores y sintiéndose igual que el resto», señala Isabel Félez, gerente de 'Chocolates Artesanos Isabel'.
Asimismo, recalcan la importancia de las ayudas y herramientas reales y directas para acabar con el techo de cristal y que la sociedad en su conjunto aporte su granito de arena. «Los trabajadores, empresarios y la administración deben tener los mismos criterios en todos los sectores», concluye Ana Barrabino, gerente de 'Barrabino e Hijos'.

Las mujeres deben apoyarse entre ellas y sobre todo valorarse cada vez más así mismas
GABRIELA TAPALAGA. Directora Hotel Ciudad Alcañiz
Con 23 años Gabriela ya era jefa de recepción y antes de los 30 directora del Hotel Ciudad de Alcañiz. Tapalaga reconoce que «ha tenido suerte y casi siempre se ha sentido bien valorada, aunque en algún momento de su trayectoria si ha notado algunas diferencias, en especial cuando ha ido a reuniones externas». De hecho, hace 11 años era la única directora de todos los hoteles de la cadena. «Cuando empecé estaba rodeada de hombres, al principio es complicado, pero creo que soy una afortunada porque me he sentido apoya y respetada».
Para Gabriela lo fundamental es tener confianza en una misma y que desde la infancia se inculque que se pueden conseguir todos los objetivos planteados. «Mi padre siempre me decía que podía lograr lo que quisiera y eso me ha ayudado mucho». Además, insiste en la importancia de apoyarse entre el colectivo de las mujeres día a día y valorarse a una misma.
En cuanto a la brecha salarial, señala que en su caso no hay diferencia entre hombres y mujeres y solo se valora el cargo y la responsabilidad. Cabe recalcar, que en el Hotel Ciudad de Alcañiz 4 de las 5 grandes responsables son mujeres. Entre ellas, esta jefa de recepción, cocina, gobernanta y subdirectora del hotel

El cambio empieza con que las nuevas generaciones tengan referentes de calidad
MÓNICA ARIÑO. Jefa de planta de Derichebourg
Mónica Ariño es la responsable local de la planta de Derichebourg en Albalate del Arbobispo en la que se dedica a planificar, dirigir y coordinar todas las actividades del centro, además de llevar la dirección de la comunicación de la empresa que se encuentra en Madrid.
Ariño insiste en que en estos momentos el mayor reto que tiene por delante es la conciliación familiar: «Es necesario el apoyo de las empresas para que entiendan que tanto mujeres como hombres durante un tiempo no van a estar al 100%». Por ello, recalca que deberían existir mayores herramientas para poder llegar a todos los objetivos tanto personales como profesionales.
En cuanto al cambio en la sociedad, Mónica tiene claro que empieza por las generaciones más pequeñas y en su educación. «Desde bien pequeños tanto niños y niñas deben tener referentes femeninos y masculinos de personas ocupando puestos de trabajo en distintos cargos y ámbitos». Con ello, explica, se conseguirá un gran avance en el presente y futuro. Por otro lado, en su caso no se ha sentido discriminada por ser mujer ni tampoco ha encontrado trabas. «El avance de la sociedad ayuda a que haya más igualdad».

Nosotras tenemos que llegar a todo y es muy complicado conciliar
TERESA ALQUÉZAR. Propietaria Prados del Colono y técnica de marketing
Teresa es propietaria junto a su hermano de la empresa ‘Prados del Colono’ dedicada a la producción de arroz bomba. Asimismo, trabaja como técnica de marketing en Motorland. La alcañizana estudió un Máster de Marketing y el proyecto final decidió hacerlo sobre su propia empresa. De ello, hace casi 10 años y la historia de la misma continúa en la actualidad. Además, la compañía es pionera en producir el primer arroz bomba de la provincia de Teruel.
Alquézar confiesa que la conciliación familiar es una de las tareas pendientes a resolver y la que probablemente más le afecta como co propietaria de una empresa, ya que cada vez resulta más difícil llegar a todo. En este sentido, Teresa era la que encargaba de la comercialización en la compañía y hace un tiempo esa parte de su trabajo tuvo que delegarla a una empresa externa por falta de tiempo. «Las mujeres estamos pendientes de todo: de la educación de nuestros hijos, de la casa, de la familia y al final también afecta a nuestra salud mental», recalca.
Por todo ello, insiste en que son necesarias más ayudas hacia el colectivo de las mujeres, ya que todavía es invisible en muchos aspectos. «Si quiero dedicarme tiempo para mí misma tengo que comer en 10 minutos y después e ir rápido a todos los sitos», explica mientras atiende a su hijo.

Animo a las mujeres a trabajar en el motor y que no renuncien a la profesión
ANA BARRABINO. Gerente y propietaria de Barrabino e Hijos
La alcañizana lleva desde la década de los 90 trabajando en la empresa familiar y en la actualidad es la gerente y propietaria junto a su hermano de ‘Barrabino e Hijos’. Ana asegura que nunca ha sufrido «ningún freno por ser mujer» y que lo fundamental para alcanzar un mundo más igualitario «es luchar y sacrificarse al mismo nivel que la competencia».
En cuanto a la conciliación familiar explica que es diferente para cada persona y su situación, aunque como gerente siempre es más complicado esa parte del trabajo. «Al igual que mi hermano, salimos un poco más perjudicados, ya que trabajar en una empresa familiar requiere de un mayor esfuerzo».
Asimismo, para poder alcanzar la igualdad es necesario que la sociedad en su conjunto aporte soluciones. «Los trabajadores, empresarios y administración deben tener los mismos criterios tanto en el sector del automóvil como en cualquier otros». No obstante, anima a todas las mujeres a trabajar en el mundo del motor. «No están mal vistas, me gustaría que no renunciasen a esta profesión y poder contar con más mecánicas, chapistas, pintoras, conductoras, de hecho, cuando vamos a reuniones externas en otras empresas sí las hay».

Se necesitan ayudas para acabar con el techo de cristal y que se distribuyan bien
ISABEL FÉLEZ. Propietaria y gerente Chocolates Artesanos Isabel
La alcorisana tiene claro que las mujeres, en general, se enfrentan a muchas más trabas que los hombres en cualquier situación. «No es una opinión personal, ahí están las cifras», insiste. Además, señala que la conciliación es una de las tareas más complicadas y que se agudiza en el mundo rural. «En algunos pueblos no se cuenta con escuelas infantiles o centros de día, por lo que muchas mujeres no pueden trabajar fuera de casa y tienen que hacerse cargo de los cuidados de sus hijos».
En este sentido, recalca que cada empresa es un caso particular y que hay que tener en cuenta las circunstancias de cada una. No obstante, se pueden poner en marcha distintas acciones, desde intentar flexibilizar horarios, crear turnos, saber respectar los tiempos e incluso la posibilidad de trabajar en remoto siempre que sea factible. Félez insiste en que es muy importante apoyarlas, ya que las mujeres rurales tienen un papel fundamental en el desarrollo económico y la vertebración del territorio. «Es clave y sobre todo visibilizar la labor como fijadoras de población».
Para ella, el cambio más clave para alcanzar una sociedad igualitaria empieza por la educación de los niños y niñas tanto en la escuela como fuera de ella. «Tienen que crecer percibiendo valores y que se sientan igual que el resto sin ninguna diferencia», concluye.

El 85% son chefs porque ellas pagan un alto precio por la conciliación
ANA ROMEO. Propietaria y Gerente administradora de Hotel el Convent
Ana es gerente del Hotel del Hotel el Convent y explica que las trabas que ha encontrado a lo largo de su trayectoria como mujer no han sido por estar en su puesto de directora, sino que las ve en el día a día de la restauración. «No solo el personal, también los usuarios y clientes le dan más valor a la figura masculina, se asimila que los grandes chefs tienen que ser hombres».
Romeo insiste en que las mujeres, en especial las que viven en el mundo rural, quedan invisibilizadas y que para acabar con ello deberían cambiar muchas cosas. En primer lugar, el hecho de que ellas tengan que renunciar «por un precio muy alto ocupar el puesto de chef, mientras que ellos no, ya que en muchas ocasiones las mujeres son las que se encargan del ámbito familiar y provoca que el 85% sean hombres». En segundo lugar, el consumidor español «no tiene en cuenta las personas que están detrás y que cocina y trabajan para ellos, tiene que cambiar todo muchísimo».
Para llegar a esa conciliación es importante que la restauración cambie los horarios y los usuarios sean conscientes de que pueden existir esas franjas y adaptarse a ellas. «En el hotel cogemos mesas hasta las 21.15 para que las personas que realizan ese servicio puedan acabar razonablemente pronto».







