El Ayuntamiento de Andorra ha adjudicado recientemente la redacción del proyecto técnico para acondicionar un nuevo aparcamiento en la zona de los Hortales. El contrato, con un importe de 5.671 euros, establece un plazo máximo de un mes para su finalización.
La actuación responde a la necesidad detectada por el consistorio de ampliar las plazas de estacionamiento en esta zona del municipio. La parcela sobre la que se intervendrá se encuentra en la Unidad de Ejecución 20, un área delimitada por las calles Don Alejo Abellán, Albalate, Alacón y Zuera. En la actualidad, este terreno permanece vallado y está siendo utilizado como almacén por parte de una constructora.
Aunque todavía no se ha definido el número de plazas que incluirá el futuro aparcamiento, será el equipo redactor del proyecto quien determine esta cuestión técnica. Según explicaron fuentes municipales, el objetivo principal es «desahogar la zona» mediante la creación de nuevas plazas, especialmente de cara a la futura ejecución de la reforma integral prevista para la calle Don Alejo Abellán. Se trata de una de las vías de entrada al municipio desde la carretera de Albalate, en dirección a la avenida Dos de Mayo.
El proyecto de reforma de esta calle, largamente demandado por los vecinos, ya está contemplado en el presupuesto municipal, con una partida específica y un coste estimado de 4.995 euros. La intervención planteada abarca la pavimentación o mejora del firme, la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento, la adecuación de la instalación eléctrica, el suministro de gas y la incorporación de nuevas acometidas.
Una demanda vecinal
La mejora de la calle Don Alejo Abellán ha sido una de las peticiones más insistentes por parte de los residentes en los últimos meses. En el turno de ruegos y preguntas del pleno municipal celebrado el pasado mes de mayo, varios vecinos trasladaron públicamente su preocupación por el mal estado de la red de saneamiento.
Uno de los residentes actuó como portavoz del grupo y leyó un nuevo documento en el que se recordaba un escrito anterior, registrado el pasado 24 de octubre. En ambos textos se detallaban los múltiples problemas derivados del deterioro de las tuberías subterráneas: filtraciones de aguas fecales, humedades persistentes, malos olores y daños materiales en viviendas particulares, así como en muebles y electrodomésticos.
El escrito conjunto fue presentado por este grupo de vecinos y entregado al Ayuntamiento para solicitar una revisión técnica completa de la red, la elaboración de un informe técnico que identificara las causas del deterioro y la redacción de un calendario de intervención con plazos claros y definidos.









