El Bajo Aragón se despide de 2024 con datos que reafirman su crecimiento como destino turístico. Los alojamientos de la comarca rozan el lleno en Fin de Año, con un 84% de ocupación. «Es un dato muy alentador, que demuestra el atractivo de nuestro territorio en fechas señaladas», destaca Nieves Ballestero, gerente de la Asociación de Empresarios Turísticos del Bajo Aragón.
Sin embargo, las fiestas navideñas han tenido un comportamiento desigual. «Los días de Nochebuena y Navidad han sido más flojos, como suele ocurrir, porque estas fechas la gente prefiere pasarlas en familia», explica. Pero la tendencia cambia radicalmente para el final del año, consolidando al territorio como un destino preferido para despedir el calendario.
Motorland y el efecto llamada
Uno de los grandes motores del turismo bajoaragonés sigue siendo Motorland. El circuito atrae a visitantes de todas partes, no solo de España sino también del extranjero. «Este año hemos recibido turistas de lugares tan lejanos como India, Canadá o Australia, motivados por la fama de Motorland y nuestras rutas moteras», comenta Ballestero.
Además, el perfil del visitante que llega al Bajo Aragón sigue siendo mayoritariamente nacional, con madrileños, catalanes y zaragozanos como protagonistas. Este último grupo ha experimentado un notable crecimiento. «Antes de la pandemia, Zaragoza miraba hacia el Pirineo, pero ahora nos ven como una opción cada vez más interesante», puntualiza la gerente.
El reto de crecer sin perder la esencia
A pesar del balance positivo, los empresarios turísticos se enfrentan a retos importantes. Las nuevas normativas, como las relativas al control de la legionela, han elevado los costes operativos. «Son exigencias que muchas veces son complicadas de asumir para pequeños negocios como los nuestros, y no podemos repercutir estos gastos en los precios porque aún somos un destino emergente», advierte Ballestero.
El equilibrio entre el desarrollo turístico y la sostenibilidad es otro de los objetivos. «Queremos seguir creciendo, pero siempre respetando la identidad y los valores del territorio. Es clave para que el turismo sea una fuente de riqueza a largo plazo», añade.
De cara a 2025, las perspectivas son optimistas. El calendario de eventos de Motorland está repleto de citas importantes y el interés por la riqueza cultural y patrimonial de la comarca sigue en aumento. «La hospitalidad de nuestra gente y la calidad de nuestra gastronomía son factores que nos hacen únicos. Mucha gente viene por recomendación, y eso es el mejor indicador de que estamos haciendo las cosas bien», concluye Ballestero.








