El territorio descuenta las horas para despedir el año 2023 por todo lo alto en un fin de semana de Nochevieja con muy buenas previsiones tanto para ocupación turística como para el sector comercial y de hostelería. El comercio local apura ventas de última hora en lo que está siendo una campaña navideña «buena» e incluso «mejor que años anteriores» en sectores como el de la agroalimentación, donde las compras se han incrementado notablemente.
Vecinos de todo el Bajo Aragón Histórico ultiman este fin de semana todos los detalles no solo para sus cenas de este domingo 31, sino también para una celebración que ganó especial fuerza el año pasado y que este se prevé repetir a lo grande: la ya conocida tardevieja. «Los hábitos de consumo cambiaron a raíz de la pandemia. Ahora mucha gente prefiere salir al vermú y al tardeo antes que por la noche, especialmente en según qué edades. Es algo que se ha notado tanto en hostelería como en comercios y a lo que nos hemos tenido que adaptar», explica Isabel Herrero, presidenta de Alcañiz de Tiendas.
Muchos de ellos aprovechan estos días para regalar amigos invisibles o simplemente entregar un detalle y, si bien es cierto que los comerciantes han notado que este año los presupuestos «están siendo algo más ajustados» que en otras campañas, estas últimas semanas «por suerte», no se ha parado de trabajar. De hecho, especialmente desde la pandemia, el sector se reinventa «todas las veces que sea necesario» para que cada vez sean más las personas comprometidas que opten por realizar sus compras en las tiendas y servicios locales.
Mayor presupuesto para compras de alimentación
Que esta tendencia se mantenga y aumente continúa siendo una de sus principales luchas y este año parece haberse logrado especialmente en el sector de la agroalimentación. Y es que, si bien es cierto que los complementos, la ropa y los juguetes han vuelto a ser las opciones de regalo más requeridas, por lo general, los vecinos de todas las comarcas han primado las compras en productos de alimentación y calidad.
En Andorra-Sierra de Arcos y Bajo Martín, por ejemplo, incluso se ha reorganizado el presupuesto. «Nuestros consumidores, por regla general, han optado por opciones más prácticas, económicas y cuyas compras han sido, mayoritariamente, en el último momento. No obstante, la cosa cambia en lo que respecta al consumo relacionado con la alimentación. Ahí ha habido mayor previsión y mayor presupuesto, priorizando productos locales de calidad», indica Nieves Ballestero, gerente de la Asociación de Empresarios de Andorra y el Bajo Martín.

En el resto de tiendas hay quien nota niveles de compras similares a los del año anterior, mientras quien en cambio celebra un «gran aumento». El balance final se podrá realizar después del fin de semana de Reyes, una fecha con la que esperan poder «rematar» las ventas. «Hasta el momento la campaña está yendo bien. El sector de la alimentación es el que mejor está, especialmente después del año pasado, en el que los gastos fueron mínimos. El resto de sectores también están notando que se está apostando más por lo local. Quizás son compras de menor importe, pero para mí eso ya es mucho más importante», explica Cristina Brett, dinamizadora de la Asociación Profesional de Empresarios de Caspe y Comarca.
«Funcionan los pedidos por WhatssApp»
El comercio no ha vivido uno de sus mejores años como consecuencia de la inflación de precios a nivel nacional, y por eso mismo estos días también hace todo lo posible para incrementar sus ventas. «En el caso de mi tienda he ampliado un poco el horario, e incluso he abierto algún domingo. A veces también puedo esperar a clientes si salen más tarde de trabajar al final del día. Es importante concienciarles de que deben consumir aquí», afirma Olga San Nicolás, presidenta de la Asociación de Comercio y Servicios de Alcañiz.
Es un esfuerzo extra que en realidad llevan a cabo durante todo el año, especialmente frente a las compras por internet, nicho que continúa siendo su principal competencia. Por ello las asociaciones han lanzado a lo largo de 2023 todo tipo de iniciativas o campañas de bonos comerciales que en la mayoría de casos se agotaron en cuestión de días. En Alcorisa, por ejemplo, incluso se llegan a sortean 3.000 euros en vales por cada compra en el comercio local, «algo que ha incentivado las ventas», según señala Esther Sáez, gerente de la Asociación Empresarial de la localidad. «Intentamos estar presentes todo el año», añade.

Aunque para incentivar estas ventas y luchar contra las grandes empresas de comercio online también son cada vez más los dueños del pequeño comercio que deciden reinventarse a través de la combinación de atención personalizada e internet. En Calanda, por ejemplo, son muchos los establecimientos que ofrecen la posibilidad de que los propios vecinos soliciten por WhatssApp lo que necesiten, la tienda se lo prepare y ellos lo pasen a recoger. «Es una opción cada vez más recurrente para quienes trabajamos y quizás no tenemos mucho tiempo. Envías la lista y luego pagas en el establecimiento por Bizum. Lo mejor es que, como nos conocemos entre todos, quien te prepara tu pedido te da la mejor calidad y según tus gustos», cuenta Laura Martínez, gerente de la Asociación Calandina de Comercio, Industria y Servicios de Calanda, y también concejal de esta área en el Ayuntamiento.
Preocupa el relevo generacional
No obstante, pese a todos los posibles avances que el comercio local ha vivido a lo largo de todos estos años, la preocupación frente a la falta de relevo generacional continúa estando muy presente. Este 2023 en Alcañiz al menos una tienda ha echado el cierre. Otra prevé hacerlo este 2024, aunque todavía busca un posible traspaso. El Maestrazgo mantiene poco más de ocho comercios en su Asociación de Empresarios y lamenta que sean muchos los establecimientos hoteleros que estén desapareciendo.
En Caspe, por el contrario, son cinco los establecimientos que han abierto, mientras que otros cuatro dueños se jubilan pero ya tienen quién siga con su negocio de toda la vida. Pero todos ellos coinciden en lo importante que es dar visibilidad a quien apuesta por poner en marcha «servicios tan vitales para los pueblos». «Estamos notando cierto repunte de las compras en el comercio local. Pero todavía queda mucho por hacer. En zonas como el Maestrazgo sobrevivimos mucho por los turistas, pero es importante que sean los propios vecinos de aquí quienes escojan comprar en los negocios de su tierra», concluye Beatriz Borraz, gerente de la Asociación Empresarial del Maestrazgo.







