Empezando por el alabastro y terminando por el legado íbero, estudiantes y docentes del Máster Universitario en Gestión del Patrimonio Cultural de la Universidad de Zaragoza conocieron buena parte de los bienes de la comarca del Bajo Martín. Visitaron diferentes lugares en dos intensas jornadas durante el jueves y el viernes, con la finalidad de que el alumnado conociera sobre el terreno la teoría de las aulas en las que se forma a los futuros gestores.
«Esta comarca tiene mucho patrimonio y, además, es muy variado, algo muy positivo para intentar que el patrimonio se convierta en un recurso económico y en otra posibilidad de desarrollo de la propia comarca», valoró una de las tres docentes del Máster, Pilar Biel, que destacó el «cariño con el que fueron acogidos en cada lugar». Es quien coordina el taller junto al también docente Alberto Castán. «Insistimos mucho al alumnado en que tienen que mirar más allá de la capital y por eso insistimos en trabajar con las comarcas porque hay posibilidades, hay técnicos de turismo, emprendedores… Queremos que vean lo mucho que se ha hecho y en todas las posibilidades que hay, porque en el medio rural es donde más hay», apuntó.
A los alumnos esta visita les servirá de base para preparar sus Trabajos de Fin de Máster y a la propia Comarca para mejorar en su día a día. «El contenido de estos trabajos nos ayudará a su vez con ideas e información útil para la gestión de nuestros recursos patrimoniales y la elaboración de nuevos proyectos», dijeron desde la institución comarcal, desde donde agradecieron «el esfuerzo del grupo por seguir una agenda más que apretada». Confían en que esta excursión haya sido la primera de muchas. «Se han quedado lugares interesantes sin visitar, pero esperamos que se hayan quedado con ganas de más y que vuelvan».

Un recorrido exprimido al máximo
Tratan de viajar cada curso a una provincia. El año pasado recorrieron el Campo de Belchite, y el próximo le llegará el turno a una comarca oscense. Esta vez, desde la Comarca del Bajo Martín a través de la Agente de Empleo y Desarrollo Local (AEDL) con Ana Guíu a la cabeza, se les preparó una ruta en colaboración con ayuntamientos y guías locales como Santiago Martínez, Pepe Royo, Alfredo Martínez, Ricardo Rodríguez, Mariví Latorre, Javier Gómez, Mª Ángeles Aguilar, Pedro Bello y Olga Turón, entre otros. Comenzó el jueves en Albalate del Arzobispo conociendo el alabastro, el casco histórico y también el área del Parque Cultural del Río Martín con excursión incluida. En Urrea de Gaén vieron el yacimiento romano Loma del Regadío y el pueblo ya al caer la noche.
La jornada comenzó temprano el viernes en Samper de Calanda con Santa Quiteria y el molino antes de seguir por Jatiel y su Cripta gótica. El autobús siguió a Híjar y el legado de patrimonio judío o de Semana Santa. En La Puebla de Híjar conocieron el patrimonio natural con la vía verde y el industrial en el barrio de la Estación. La última parada la realizaron en Azaila en el yacimiento íbero Cabezo de Alcalá de la mano del arqueólogo Francisco Castro Portolés, quien les dio todos los detalles que lo convierten en uno de los más importantes de la historia. En pleno atardecer pudieron hacerse a la idea de cómo vivían y también de cómo les llegó el cruento final visualizando la afamada rampa de asalto. También resolvieron curiosidades, como por ejemplo, la presencia de un túmulo funerario extramuros. Del Cabezo de Alcalá se habla con frecuencia en las aulas y sobre él se fijan no pocos expertos y estudiosos para continuar extrayendo información.
Vieron y tocaron un bien referente. «Tienen una formación previa variada y hay estudiantes de Historia, de Historia del Arte, de Restauración, de Bellas Artes, de Turismo… Unos conocen más unos bienes que otros y se trata de que se ayuden y complementen porque van a tener que trabajar con toda la variedad», dijeron los docentes, que reconocieron su sorpresa. «Aunque sepamos a lo que venimos, ver todo el conjunto en dos días no deja de sorprender por todas las posibilidades que ofrece», concluyeron.








Desde luego no hay nada que objetar a lo visto, pues a mi juicio no tiene nada que envidiar a lo que vamos a ver por otros lugares a cientos de Km. Muchas gracias y creo que un gran acierto el ponerlo en el escaparate.
Pero queda muchísimo que nombrar, que recuperar y que enseñar.
El Santuario de la Virgen de Arcos en Albalate con las capillas dedicadas a la misma en Albalate, Urrea e Hijar.
Urrea en general, con sus cubiertos agricolas, con su iglesia y su Museo del Juguete.
En Hijar tenemos cuatro edificios en peligro de desaparición con lo que ello sería de catastrófico para la historia, su castillo, su convento de Nuestra Señora de los Angeles y sus dos cubiertos agrícolas. Más la actuación en el barrio judío en general. Un paseo por el pueblo, sus ermitas, etc.
El Calvario de Samper, sus calles y su iglesia.
La Puebla, con su lavadero, su fregadero, el pueblo en general.
Los pequeños Jatiel y Castelnou, Vinaceite y Azaila, bien valen una parada para recorrer los pueblos y visitar sus iglesias.
Solo trato de nombrar lo que no se nombra en el artículo y de recordárselo a vecinos y autoridades. creo que no se debería de perder ni un milímetro de lo que todavía queda, bastante hemos perdido ya.
Enhorabuena por la iniciativa, que siga.
Está muy bien que hayan escogido este año la Comarca del Bajo Martín para elaborar los trabajos del TFM integrado por grupos. El año pasado cursé este Máster y se que este tipo de proyectos, aunque sean ficticios y académicos, son entregados finalmente a la Comarca para dar ideas innovadoras de gestión cultural. Espero que uno de ellos pueda ser alrededor del Cabezo Alcalá, realmente es un lugar muy importante y se necesita dar valor y divulgar su legado, ya sea con herramientas digitales a la hora de completar su musealización, o trabajar la dinamización de una manera integrada con el centro de interpretación en Azaila. Un saludo a Pilar Biel y a Alberto Castán.