Todos los días salía a caminar y siempre volvía con algo en las manos. Cuerdas, carcasas de cartuchos olvidadas tras una batida de caza, raíces varias y bien retorcidas, restos de cuerdas que el viento había hecho volar hasta el camino desde algún huerto cercano… Residuos todos pero que gracias a toparse con la mirada de Iris van’t Bosch, tuvieron una segunda oportunidad. Con cosas así volvía de sus paseos a Filou y las esparcía en su mesa. Era una mesa de trabajo porque para eso había viajado en su coche desde Países Bajos hasta Belmonte de San José para crear.
Ella fue una de las personas atendió al llamamiento de Nele Vanparys desde Filou, una casa-jardín, un planeta en el que todo es posible y donde la última iniciativa ha sido crear una beca para artistas internacionales. El objetivo es llenarlo de mentes creativas porque en Filou «se ama el arte» y en todas sus disciplinas. A los artistas que resultan seleccionados se les pide que lleven a cabo una iniciativa in-situ durante la estancia a la que se les invita y que deberá ser de entre dos y cuatro semanas. Ahora está abierto el proceso de selección de la segunda estancia para el 1 de octubre.
Estancia a cambio de creación
La primera convocatoria que lanzó Nele se desarrolló entre abril y parte de mayo. Se interesaron varias personas y, entre las seleccionadas, además de Iris, estuvieron Andreas Schmidt y Craig Havens, quienes muestran sus trabajos en sus redes como @irisb_goes, @galerieas y @craig.havens respectivamente. El primero -Schmidt- recorrió 4.000 kilómetros en su moto desde Berlín, y el segundo, que vive entre Estados Unidos y Europa, llegó a Belmonte desde Caspe después de haber llegado en avión a España. Todos son artistas multidisciplinares y a todo le sacaron partido: a la estancia y al viaje de ida y vuelta. No coincidieron todos todos los días pero sí una buena parte y es lo que enriquece esta experiencia. Cada uno dispone de habitación con baño. La casa cuenta con jardines envueltos en la propia naturaleza y hay un enorme taller. La cocina o el salón de algunas de las zonas comunes de encuentro. Es en las cenas cuando más suelen darse esos momentos.
El bar de Belmonte también fue testigo de conversación, así como rincones que fueron conociendo como la nevera y la iglesia de la mano del historiador y alcalde Alberto Bayod, y que luego integraron en su obra. Crear en el lugar implica tomarse un tiempo para escuchar, observar y absorber. Si Iris se sirvió de la naturaleza, Craig optó por una performance en la que colaboraron vecinos. «Voy creando con lo que me da el entorno y no es algo que se quedará para siempre. Es como es la vida misma, que se crea y luego se va», reflexiona Iris. «Este sitio es como un escenario en el que no sabes qué va a pasar, no hay nada escrito», añade Craig. En su caso, y con la ayuda de Iris, pesó al pueblo en la báscula municipal y luego, tras una visita a la nevera en la que se cantaron tres canciones relacionadas con el peso, se volvió a la báscula para observar cómo había cambiado el peso de la comunidad. La conclusión a la que llegó tras una profunda investigación de la historia de España, «tema que le interesa», es que tanto la historia como las anécdotas influyen en la vida de la gente y ejercen peso sobre los hombros.

El galerista Schmidt dejó varios dibujos y también fotografías de creación propia, y Maria van Heeswijk dos cuadros. En este caso, la pintora natural de Países Bajos y residente en Calanda participó como «special guest», artista invitada especial que pintó en Filou pero durmió en La Casa de Belmonte, el refugio para escribir dos calles más arriba. Nele Vanparys y María Ruiz, las responsables de ambos espacios, además de vecinas, si de movilizar se trata, son siempre cómplices.
















¡Bravo por Belmonte!
Se puede impulsar la cultura y promover el pueblo sin necesidad mover a las masas ni hacer ruido.
Tenemos «tesoros» que mostrar, nuestro paisaje, nuestra fauna, historia, cultura, etc. Y sobre todo nuestras ganas de mantener nuestra forma de vivir, si, en el mundo rural, pero abiertos al mundo. Enhorabuena.