El camino hacia la creación de la Denominación de Origen Vinos del Mataraña sigue dando pasos. Aunque el proceso en el que trabajan los bodegueros de la zona todavía están en fases preliminares, los viticultores trabajan en las directrices que marcaran los estándares que tendrá la futura D.O. y que incluyen cuestiones como las variedades que se cultivan, el tratamiento de los viñedos o la forma de recolección entre otras. Es este sentido, este miércoles los miembros de la asociación se han reunido con el consejero de Agricultura de DGA, Javier Rincón, para darle a conocer los avances del proyecto.
La intención es poder incluir todos los productores que trabajen bajo la influencia de dos ríos: el Matarraña y el Algars, uniendo así a las empresas de las comarcas del Matarraña y el Bajo Aragón-Caspe. En ambos casos, los empresarios tienen sendas asociaciones de las que trabajan, la de estos últimos pueblos, de reciente creación, se presentará esta misma semana.
«Creemos que compartir los ríos hace que compartamos también una cultura en torno al vino. Ahora tenemos por delante muchas horas de trabajo. Estamos desarrollando el pliego de condiciones que es básicamente nuestra biblia y cuando este listo tendremos que ir siguiendo los pasos que nos marquen los técnicos», explica Andrés Medoza, presidente de la asociación de bodegueros del Matarraña, que asegura que territorio y el paisaje determinado de esta zona diferencia los vinos de la comarca de otros que se engloban dentro de la IGP de la que actualmente forman parte, pero que consideran «demasiado grande». La D.O. supone un impulso para todo el territorio. «Sería un impulso al trabajo que llevamos desarrollando durante años en torno al mundo del vino». concluye.
Aunque la decisión final de la otorgación de la D.O. depende directamente de la Unión Europea, la aprobación tiene que contar con el apoyo del departamento de Agricultura primero y del Ministerio de Agricultura del Gobierno de España.
Impulso a la Denominación a todos lo niveles
También el presidente de la Comarca del Matarraña, Fernando Camps, ha reiterado el impulso que el enoturismo supone para los pueblos de la zona. «El nombre del Matarraña está en alza y lo que hemos querido desde siempre es aprovecharlo. Lo que queremos es aprovechar nuestra cultura, nuestro terreno y nuestro paisaje. La D.O. le daría un nombre a los vinos del territorio para aprovechar todo su potencial», ha explicado el presidente.
Camps ha recordado que la propia institución Comarcal ha estado presente durante todo el proceso apoyando a los bodegueros y haciendo posibles las reuniones con tanto con el Departamento de Agricultura como con las Diputaciones de Teruel y Zaragoza.

Apoyo de Agricultura
El consejero ha subrayado el nivel de calidad alcanzado por estas bodegas, que elaboran vinos con una marcada personalidad y un vínculo directo con el territorio. «Cualquier proyecto que impulse productos de calidad diferenciada es más que importante para este Departamento, y desde luego contará con nuestro acompañamiento, apoyo y asesoramiento en todo el proceso», ha declarado Rincón, remarcando que es la propia estructura productiva local la que debe liderar este reconocimiento, siempre con el apoyo del Departamento de Agricultura.
El consejero ha insistido en el papel vertebrador que desempeña el vino en esta zona. «Aquí no solo se elabora un vino excelente; aquí se impulsa enoturismo, se crean oportunidades y se refuerza la vida en los pueblos. El Matarraña es territorio vivo, y su sector vitivinícola es motor, identidad y futuro», ha afirmado.

Un paisaje vitivinícola único
Según apuntan los propios bodegueros, el Matarraña se caracteriza por un paisaje vitícola diverso, con altitudes medias, suelos pobres y calizos, y un clima mediterráneo con influencia continental, lo que da lugar a vinos de gran carácter. Los tintos, elaborados principalmente con garnacha tinta, syrah, cabernet y variedades recuperadas como el morenillo, son intensos, estructurados y aromáticos. Por su parte, los blancos, elaborados con garnacha blanca, macabeo o viognier, destacan por su frescura y expresividad.
Estos vinos combinan tradición y modernidad, utilizando técnicas de elaboración cuidadas y un compromiso constante con la calidad, lo que ha llevado al sector a buscar un distintivo de calidad que reconozca oficialmente su identidad.

Firma en el libro de honor
Durante la visita, el consejero no solo ha visitado la reunión de trabajo, sin que también ha tenido la oportunidad de conocer las instalaciones y el trabajo que se desarrolla en la Bodega Amaru, en la Venta d'Aubert y Bodegas Torubio, todas ellas en la localidad de Cretas. Además, a primera hora de la mañana ha estado en la sede de la Comarca del Matarraña de Valderrobres, donde firmó el libro de honor.
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