Calaceite volvió a encender sus luces navideñas en su IV Mercado Navideño y XXXV Feria del Aceite pero lo hizo, en esta edición, con más fuerza que nunca gracias a la colaboración de los vecinos de la localidad, que se han volcado en la decoración de su casco histórico.
Como cada año, la feria ha reunido a multitud de visitantes que han podido disfrutar, durante este fin de semana, de uno de los grandes protagonistas del Matarraña: su aceite de oliva. Además, en los 52 puestos que han participado en esta cita, también se han podido encontrar otros productos gastronómicos como dulces, jamón, cava o queso; así como artículos de decoración navideña, abetos o bisutería, entre otros.
Hasta la localidad, se han acercado vecinos de la comarca del Matarraña y vecinos de las provincias limítrofes de Tarragona y Castellón, sobre todo. No obstante, gracias al boca a boca también llegan, cada vez más, turistas de otros puntos de España.
El alcalde Juan Miguel Monclús valora "muy positivamente" la acogida que ha tenido la feria y destaca la implicación de los vecinos de Calaceite por "volver a hacerla suya e impulsarla". Concretamente, la ciudadanía ha participado en la decoración de los balcones de la Plaza la Lonja, que simulaban estar nevados, y en la preparación de otros elementos como las estrellas navideñas que han custodiado algunas calles de la localidad.
Asimismo, como cada año, también participaron en la feria las distintas asociaciones de la localidad que cuentan con sus propios puestos para recaudar dinero para sus actividades, como por ejemplo, la Asociación Santa Águeda que volvió a sortear su tradicional cesta de navidad.
La feria se organizó en dos zonas, una destinada al mercadillo navideño, principalmente en la Plaza de la Lonja, y otra al aceite, en la plaza Santiago Vidiella, ambas comunicadas por una de las calles principales del casco histórico. "Esta ubicación nos permite integrar la feria con nuestro patrimonio para disfrutar también de él", apunta Monclús.
Un encendido navideño diferente
El acto central del sábado fue la inauguración de la feria y el encendido de las luces de navidad, que se realizó el sábado, a las 18.00, tras la tradicional cuenta atrás que entonan todos los asistentes.
Sin embargo, este año ha destacado una voz muy particular, la del denominado Embajador del Aceite de Calaceite y que protagonizó el periodista barcelonés y pequeño productor de aceite en la localidad, Iñaki Ellacuria. Monclús explica que con esta nueva figura se pretende "visibilizar al pueblo y también al producto", el aceite de oliva.
Para Ellacuria esta oportunidad ha sido "privilegio y estoy muy orgulloso de haber podido ser partícipe". El periodista, que llegó al municipio en 2019, cuenta con una segunda residencia y una finca en la que cultiva olivos para producir su propio aceite. "Cuando llegué aquí me enamoré del paisaje y de su gente y comprendí que el olivo es un vecino más del pueblo porque el aceite aquí es más que un producto, casi es su espíritu", destaca.

Recuperar las tradiciones
Una de las apuestas del Consistorio en esta nueva edición de la Feria de Navidad y la Feria del Aceite ha sido la de poner en valor las tradiciones de Calaceite a través de dos demostraciones públicas.
La primera actividad se celebró el sábado por la mañana y estuvo a cargo de un grupo de calaceitanos jubilados, con la colaboración de la empresa Biocalaceite, que enseñaron cómo se recogía la aceituna antaño, se transportaba en burro, y se molturaba. El concejal de Ferias, David Insa, subraya la "gran acogida" que tuvo esta iniciativa y que llenó de gente la plaza Santiago Vidiella, donde se ubicó la zona de la Feria del Aceite.
Empresas como Biocalaceite o la Cooperativa de Aceites del Matarraña, que están presentes en cada edición de la feria, destacan la importancia de poner en valor este producto que no solo sirve para cocinar sino también para disfrutarlo y degustarlo como una joya gastronómica.
Por otro lado, el domingo se organizó la demostración de la elaboración del tradicional dulce Coc en mel, en la Capilla de Sant Roc. Con este evento, se busca recuperar la costumbre de cocinar este postre que se disfruta, principalmente, tras la recogida de la cosecha de la aceituna.
Este dulce, que lo solían preparar las abuelas y las madres, "ahora se compra en las panaderías y hay un intervalo de una generación que ha perdido esta tradición, por eso queremos involucrar al pueblo, para que no se pierda del todo", recalca Insa.
Actividades para todos los públicos
Además, en la feria también se ha procurado ofrecer actividades a todos los públicos, desde los más pequeños hasta los más mayores. Por ello, el programa ha contado con la tradicional llegada de Papá Noel, organizada por el AMPA de Calaceite; con sesiones de música y verbena dirigida a los jóvenes, pero también con otras citas como la chocolatada, a cargo de la Asociación de Mujeres y Consumidores, el típico vermú o los conciertos a cargo de la Escuela de Música de Calaceite.

Por su parte, los quintos de este año se han ocupado de gestionar la barra de la zona de ocio y foodtrucks, en la que también se han instalado colchonetas para los niños, ubicada en el polideportivo. Como broche final del sábado, también se pudo disfrutar de las actuaciones musicales de Los del Chimbao y de Pablo Líquido, organizadas igualmente por los quintos.
La IV Feria de Navidad y XXXV Feria del Aceite también ha atraído a numerosas autoridades que no han querido perderse esta relevante cita para la provincia de Teruel y Aragón. Entre ellas, ha destacado la presencia del presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Joaquín Juste, la vicepresidenta primera de esta misma institución, Beatriz Martín, los diputados de las Cortes de Aragón Tomás Guitarte, Maria Pilar Buj y Joaquín Moreno; así como el presidente de la comarca del Matarraña, Fernando Camps.












